Cacho no se sometió a dosaje etílico para guardar un "secreto personal"

“De repente con esa prueba, mi imagen, mi carrera y mi reputación serían titular de todos los medios”, declaró el maquillador

Carlos Cacho emitió un ambiguo discurso en su defensa, durante la diligencia que realizó esta mañana el 50º Juzgado Penal de Lima, a cargo de la doctora Nancy Carmen Choquehuanca, que desestimó el pedido de libertad provisional solicitado por el maquillador, en el caso que se le sigue por haber atropellado a Humberto Yzarra, cuando manejaba su automóvil en presunto estado de ebriedad.

“No es verdad que yo obstaculicé a la policía el desarrollo de la diligencia. Mi auto fue movido del lugar de los hechos… Yo como estudiante de derecho de cuarto año, tengo conocimiento de que un policía no puede mover el cuerpo del delito del lugar de los hechos, tiene que llegar un especialista, un fiscal. A mí me movieron el auto y me llevaron a la comisaría. Fui yo quien lo socorrí (a Humberto Yzarra), fui yo quien llamó a la ambulancia. Me parece injusto que digan que no socorrí a la persona”, declaró el maquillador durante la diligencia.

Sobre la negativa que tuvo de someterse a la prueba del dosaje etílico, Cacho señaló que de habérsela hecho, su imagen, su carrera y su reputación habrían sido titular de todos los medios de comunciación.

“Es verdad como dice la fiscal que uno puede negarse al dosaje etílico, tan comentado por los medios de comunicación… Dejo una interrogante… ¿Yo puedo guardar algún secreto de mi vida personal que corre el riesgo de ser difundida a través de una prueba sanguínea? De repente con esa prueba, mi imagen, mi carrera y mi reputación serían titular de todos los medios que en este momento se encuentran acá”, declaró.

“Estoy dando en un punto en que los seres humanos necesitamos salvaguardar nuestra dignidad hasta el último punto de la discreción, de los grandes secretos, de las cosas que preferimos guardar, quizá hasta la muerte”, remarcó.