Christian Rivero sobre su papel en "LaLola": "Aún tengo mucho por aprender"

El actor que de niño soñaba con ser piloto, se aleja de la conducción y habla sobre su reto en la actualidad

MARÍA TERESA VALENCIA
Redacción Online

Uno de sus más grandes anhelos era convertirse en piloto comercial, y aunque no ha manejado los controles de un avión para surcar el cielo, sí tuvo la experiencia de ser parte de la ‘nube’ más grande del mundo infantil: ‘Nubeluz’”. Así, con solo 14 años supo que su lugar estaba en la pantalla chica.

Con 32 años a cuestas, Christian Rivero también se ha convertido en la pareja televisiva ideal para Gisela Valcárcel, una relación que va desde la época de “Aló Gisela” (año 2000) a los recientes ‘reality’. En el proceso ambos han afianzado su amistad y esa suerte de complicidad que se refleja en la pantalla. Por eso, confiesa que si algo le debe a Valcárcel es su carrera como conductor.

Sin embargo, Rivero considera que es hora de alejarse un tiempo de la conducción para abrirse paso en el mundo actoral. Es así, que asume su primer papel protagónico en ‘LaLola’” pero siente que le falta mucho por aprender. “Soy como un barco que se deja llevar y recibe con mucho entusiasmo los retos y oportunidades que me da la vida”, asegura.

Tu primer contacto directo con la televisión fue Nubeluz ¿Qué recuerdos tienes de esa experiencia?
Fue una etapa alucinante. Creo que ha sido una de las mejores experiencias porque era todo nuevo. Tenía 13 años y toda la energía del mundo. Nos recogían a las cinco de la mañana y nos íbamos todos en una combi. Entrábamos al Amauta a armar los conos y a preparar los juegos. Conocí a artistas que hoy son figuras mundiales como Ricky Martin, Chayanne, Marc Anthony.

¿Qué países visitaste?
Las giras eran por todo Sudamérica (Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador, Colombia, Honduras, Guatemala). Era una cosa que no podías creer a los 14, 15 años y encima ganabas tu billete.

¿Aprendiste de tu etapa como Gólmodi en Nubeluz?
Nubeluz definió hacia dónde quería ir. Antes quería ser piloto comercial, o piloto de guerra. Mi papá es piloto y mi mamá es aeromoza, entonces siempre viajaba y me gustaba. En el interín entré a Nubeluz y cambió mi perspectiva de lo que quería hacer en la vida. Sabía que quería hacer televisión.

Una vez descubierta tu vocación ¿Cómo ingresas a la televisión?
Empecé haciendo producción, era booman, asistente de cámara. Hacía cositas muy pequeñas, participaciones de un capítulo, una escena. Mi mamá no me dejó estudiar actuación como carrera principal. Me dijo: “Eso es tema aparte. Dame una carrera universitaria”. Entonces, estudié Comunicaciones, porque era lo más afín a lo que quería.

Desarrollarte en la actuación era uno de tus anhelos, pero “Aló Gisela” marcó tu estadía en la pantalla chica
Sí. Salió un cásting para conducir un programa concurso juvenil, así me engañaron. Me dijeron: “Expláyate, hazlo como quieras”. Entonces, pensé en burlarme, meter chongo, y me llamaron. Resulta que era para el programa de Gisela. Dije: “no, gracias”.

Lea la entrevista completa en nuestro blog Entrevistas.com