Cuáles fueron los menúes de las bodas reales del siglo pasado

Seis banquetes distintos con algo en común: fresas, helado y bastante torta

Cuáles fueron los menúes de las bodas reales del siglo pasado

Mañana es el gran día: el futuro rey de Inglaterra convertirá a Kate Middleton en su princesa.

Además del vestido de la novia, uno de los secretos mejor guardados sobre la llamada la boda del siglo es el exacto menú que se servirá en la fiesta que el príncipe de Gales ofrecerá en honor a los recién casados mañana en la noche.

Lo único que se sabe, gracias a declaraciones de quien fuera el chef de la familia real por más de 15 años, probablemente los 300 invitados comerán “paté de Gleneagles, que es una terrina de trucha, salmón y caballa ahumados”. Y que habrá no una sino dos tortas de matrimonio: la de la novia, un tradicional queque inglés de frutas y la del novio, una torta de chocolate.

A modo de aperitivo al evento de mañana, conozcamos qué fue lo que se sirvieron en las anteriores bodas reales de Inglaterra, según informa la revista “Food and Wine”. Quizás eso nos dé una idea de lo que será el banquete de Guillermo y Kate.

RECORDARIS
Vayamos en orden cronológico. La primera boda de la realeza británica del siglo XX fue entre el príncipe Alberto (quien se convirtió en el rey Jorge VI) e Isabel Bowes-Lyon (la reina Madre), celebrada en 1923.

En esa oportunidad, los invitados a la celebración después de la ceremonia disfrutaron una serie de platos nombrados en honor de algunos miembros de la familia real: Consomé a la Windsor, supremas de salmón a la reina María, chuletas de cordero a estilo príncipe Alberto, capones a la Strathmore y fresas a la duquesa Isabel.

Un par de décadas después, la mayor de las hijas de los reyes de Inglaterra, la princesa Isabel y actual reina, contrajo nupcias con Felipe Mountbatten de Grecia. Corría el año 1947 y se vivía una época de austeridad consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, los chefs de la realeza prepararon platos como filete de lenguado Mountbatten, perdiz en cazuela y Bombe Glacee Princesa Isabel, un plato de helado hecho con fresas que no se encontraban en temporada, lo que significó un lujo.

Ana, la única hija de la reina Isabel II y el príncipe Felipe, se casó con el capitán Mark Phillips en 1973. En esta boda real se ofreció un espléndido almuerzo que constó de langostas, perdices, arvejas frescas, helado de menta y una torta de la misma altura que la novia: 1,70 metros.

En 1981 se realizó la boda del siglo, que parecía sacada de un cuento de hadas. El príncipe de Gales y su bella novia, Lady Diana Spencer, capturaron la atención de todo el mundo el 29 de julio de ese año. ¿Qué comieron los elegidos a participar de tan famosa unión? Fresas con crema, rodaballo en salsa de langosta y el pollo a la Princesa de Gales, relleno con mousse de cordero. Además, se sirvió un total de 27 tortas, incluyendo la oficial: un pastel de frutas secas de un metro y medio de altura con cobertura blanca.

Pasaron cinco años y el duque de York, Andrés, el tercer hijo de la reina Isabel II, le dio el sí a Sarah Ferguson, conocida como ‘Fergie’. En ese matrimonio se sirvieron huevos Drumkilbo: un molde de huevo, galantina y langosta, plato que se dice era uno de los favoritos de la reina Madre. Además, hubo cordero en salsa de menta, papas, fresas con nata y una torta de seis pisos.

El último de los Windsor, el príncipe Eduardo, conde de Wessex, se casó en 1999. Como en el país galo reinaba una política de austeridad él y su novia, Sophie Rhys-Jones rompieron el molde al ofrecer un buffet (cada invitado tenía que acercarse a la mesa para servirse un plato) que incluyó bacalao ahumado, lomo stroganoff y frambuesas con crema.