Dilma Rousseff postergó un acto público por el final de una telenovela

“Avenida Brasil” fue una cuestión de Estado. Mandataria prefirió no competir con superproducción que es vista a diario por 38 millones de fanáticos

Dilma Rousseff postergó un acto público por el final de una telenovela

Una novela logró paralizó a la inmensa potencia sudamericana. El final de “Avenida Brasil”, una producción de la red Globo, logró que ni la propia presidenta Dilma Rousseff compitiera con ella. Este fenómeno televisivo retrata a la nueva clase media brasileña y es vista a diario por unos 38 millones de fanáticos.

Pese a sus 77% puntos de aprobación, Dilma prefirió postergar un acto público y no desafiar el desenlace de la dueña del ‘prime time’ de las 9 de la noche y que narraba la venganza de la joven Nina contra su ex madrastra, la malvada Carminha.

Rousseff pensaba asistir a un acto en apoyo de Fernando Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores (PT) a la alcaldía de Sao Paulo, la ciudad más importante del país, pero los organizadores prefirieron evitar que el mitin esté vacío por culpa de la telenovela.

UN FENÓMENO DEL RÁTING
De todos modos, Dilma fue a Salvador, en Bahía, para acompañar al aspirante a alcalde del PT en ese estado, Nelson Pelegrino, el mismo que adelantó su mitin para las 7:00 p.m. Pelegrino, por las dudas, pensaba usar una pantalla gigante para que al término de su acto la gente viera el ansiado final de la historia. Sin embargo, sus rivales se lo impidieron acudiendo a la Justicia para evitar que Pelegrino haga uso electoral de la popularidad del programa.

“Avenida Brasil” se convirtió en un fenómeno del ráting al reflejar los modos, costumbres y aspiraciones de la nueva clase media que surgió en Brasil en la última década. La chillona manera de vestirse y la mala forma de hablar de los pobladores del divino es toda una moda.