Jéssica Tapia: “Quiero que me vean divertida y coqueta, pero también crítica y autocrítica”

La ex reportera y reina de belleza volvió esta semana a la conducción en televisión con “A primera hora”

Jéssica Tapia: “Quiero que me vean divertida y coqueta, pero también crítica y autocrítica”

ALFREDO ESPINOZA FLORES @alfred_espinoza
Redacción Online

Ser bonita en la televisión tiene su precio. Ser bonita y reina de belleza, aún más. Con casi 20 años en la pantalla chica, la carrera de Jéssica Tapia tiene un lado A y otro B: delante y detrás de las cámaras. A sus 38 años, su rostro reaparece en la TV y ha decidido no hablar más de su vida privada.

“Ni las críticas más severas podrán borrarme la sonrisa”, dijo a elcomercio.pe luego de su estreno el último lunes en “A primera hora”. “Nunca pensé que mis detractores podrían utilizar los certámenes de belleza en mi contra”, me dice a través del teléfono. Por el contrario, asegura que estos la ayudaron a desenvolverse como periodista. Tiene varios proyectos en mente y mucho afán de sacarlos adelante.

JÉSSICA A LOS 20
Ella no lo había pensado, pero sucedió así. Era 1992 y estaba a mitad de la carrera universitaria, cuando pisó los sets de Canal 7 para pasar una prueba. El cásting frente a las cámaras salió mejor de lo esperado y ese mismo día, ante la renuncia de la conductora, Jéssica se inició en el periodismo. “Lo tomé con humor. Según yo, entraba a practicar, y terminé siendo estrella de la TV”, ironiza.

Así empezaba su etapa como reportera. El programa era de música, farándula, y se llamaba “En estreno”. Pasó después a “Contrapunto”, su primer trabajo profesional, junto a Mávila Huertas y Luis Iberico, a quienes menciona con simpatía y orgullo.

Recién había entrado a Frecuencia Latina cuando sacó provecho de su atractivo y figura. En 1994 fue elegida Miss Asia Pacífico, en Filipinas, luego de quedar en tercer lugar en Miss Perú, en representación de Madre de Dios. “Nadie se lo imaginaba, solo mis papás, y gané”, cuenta aún con emoción. Ya antes había participado en otros certámenes, como en 1991 en Miraflores (lo ganó) y un año después en Guatemala (quedó segunda). En 1997 también quedó segunda en Alemania.

¿Y si se dedicaba a eso? “Nunca pensé que me iba a quedar como reina de belleza toda mi vida (…) mi verdadera pasión siempre fue la televisión”, responde. “Yo lo tomé como pruebas que me ponía para luego, cuando ingrese a la televisión, aprender a no tener miedo al público, tener contacto con los medios, etc., porque no es solo lo físico, también las entrevistas con los jurados y desenvolverte en una serie de actividades, que son en verdad un reto”, se defiende.

Mientras tanto, su carrera profesional seguía en ascenso. En 1997, a los 25 años, asumió la conducción de “Buenos Días, Perú”. “Me sentía más que halagada”, expresa. “No solo leía, seguía reporteando”, expresa Jéssica, acaso respondiendo a las críticas que dicen que solo leía los teleprompters. Hace algunos días también aseguró que “ni las críticas más severas podrán borrarme la sonrisa”. Además de la conducción, también era reportera en “24 horas”. Allí inició una mediática relación con su co-conductor Álvaro Maguiña, la cual duró alrededor de 5 años.

JÉSSICA A LOS 30
“Una oportunidad de trabajo que llegó sin ser buscada”. Así define Jéssica su ingreso a “Panorama”, en 2003, a los 31 años. “Yo entré para hacer dúo con Güido Lombardi y me quedé sola”. Tras 6 años al frente del dominical, el terremoto por quién era el dueño de la casa televisiva tuvo como una de sus consecuencias la partida de la periodista.

En 2009 renunció, no sin generar polémica. Se le acusó de defensora de Genaro Delgado Parker e incluso un grupo de trabajadores disconformes con la administración del canal la esperó en la puerta y la arrojaron papel higiénico. “Yo no soy escudera de nadie, sino no tendría un proceso en Indecopi por deudas”, se defiende ella. “Lo que se dijo fue por la manipulación de un grupo de personas que lo que buscaban era retornar al canal”, agrega.

Otra sonada relación sentimental llegó a su vida, el también periodista Álamo Pérez Luna, de quien se separó tras 19 meses de relación.

Tras un paso por la radio (“Primera Noticia”, 2010), esta semana reapareció en la pantalla chica junto a Mario Saldaña en “A Primera Hora”. De arranque se diferenció de su antecesora Claudia Cisneros y se plantea firmes metas para este año. “Quiero que el noticiero llegue a 8 puntos de ráting, actualmente está entre 4 y 6. Para eso tendremos que hacer un trabajo intenso”, dice.

Así de apasionados también parecen sus planes a futuro. Le gustaría trabajar en una revista femenina o en algún suplemento, y por qué no tentar una jefatura de imagen de algún programa de gobierno (dice que le gustaría apoyar desde su campo al Estado).

Pero cada cosa a su momento. Por ahora se dedicará de lleno a su nuevo espacio. “Quiero que el público vea en mí a una mujer divertida, coqueta en algunos momentos, pero profesional, crítica y autocrítica”.