Julinho y Brenda: dos brasileños que se dejaron conquistar por la comida peruana

En una divertida entrevista, la pareja confesó cómo empezó su idilio con nuestra sazón y qué platos jamás volverían a comer

(elcomercio.pe)

MARTÍN ACOSTA GONZÁLEZ
Redacción Online

Brenda Carvalho y Julinho llegaron al Perú por trabajo, sin la firme intención de quedarse a vivir aquí. Sin embargo, el destino y sus exitosas carreras artísticas y deportivas, respectivamente dilataron su estadía. Ellos comentan que el cariño del pueblo peruano fue importante, aunque añaden un sabroso ingrediente a este desenlace: la comida.

“La comida brasileña es muy buena, pero no tiene comparación con la peruana. Aparte de un sabor incomparable, tiene una variedad que no se ve en ningún otro lugar”, dijo Brenda, quien además se confiesa una aficionada a la cocina.

En 1991, el Perú vivía bajo el fantasma del cólera. Ese mismo año Julinho llegó a jugar por el desaparecido Defensor Lima. “Cuando llegué todos me querían invitar cebiche. Yo dije “¿Tas loco? ¿ Pescado crudo, encima con el cólera? Ni hablar”. Me negué a comer ese plato por casi un año y medio, tenía miedo de enfermarme; además, no tenía un buen aspecto. Pero cuando lo probé me quedé enamorado de él”, contó el ex futbolista que ahora considera al cebiche como su plato favorito.

Con Brenda ocurrió algo parecido: “Llegué con el grupo Axe y veníamos con algunas ideas sobre la cocina peruana. Que era muy rica y muy sabrosa. Me presentaron al ají de gallina y no me agradó a primera vista. Era muy amarillo y tenía un aspecto raro, pero cuando lo probé fue lo máximo”, dijo a elcomercio.pe.

SUS FAVORITOS
Julinho dice que muere por el cebiche, pero también disfruta de las conchitas a la parmesana y de los piqueos criollos. Brenda, por su parte, tiene en el tiradito a su plato favorito. “Dos veces por semana salimos a comer a restaurantes criollos. Después de tanto (tiempo), igual nos seguimos sorprendiendo de la rica comida”, comentó Brenda.

“El pisco sour clásico es mi preferido, el de Brenda es el maracuyá sour. A pesar que no somos mucho de tomar, con el pisco tenemos una debilidad”, reconoció Julinho.

En cuestión de postres, el arroz con leche y la mazamorra lideran sus preferencias. Sin embargo, los pie de manzana y chirimoya, el suspiro a la limeña y los picarones son siempre pedidos fijos de la pareja brasileña.

BUENA SAZÓN
El ex futbolista dice que para la cocina está negado: “Soy muy torpe y no tengo paciencia. Ni las cosas instantáneas me salen bien, en verdad soy un desastre”. Brenda es la otra cara de la moneda: “A mí me gusta innovar y cocinar mucho. La presentación no es lo máximo, pero en cuanto al sabor nadie se ha quejado”, dijo la conductora de “Qué tal mañana”.

Brenda comenta que hace unos días sorprendió a Lucas, el hijo de Julinho, con un plato “innovador”. “Junté todas las sobras que tenía: pollo, cerdo, carne, tomate e hice una tortilla. Le puse harina, fideos y me salió riquísimo. Al final le agregué mozarela y queso para darle más sabor”, contó. El plato lo bautizó como “sobratodo”.

LO QUE NO VOLVERÍAN A COMER
A ambos les encantan los platos clásicos y nada de animales raros. “El cuy, el caballo y las llamas no van conmigo”, dijo Julinho. “Una vez en Arequipa me invitaron un plato que tenía un aspecto muy bueno. Lo probé, pero no me gustó mucho. Cuando pregunté qué era me dijeron llama, casi me voy corriendo”.

Con Brenda fue igual. “Una vez nos fuimos de gira con la agrupación. Llegamos a provincia, a un lugar entre sierra y selva, y nos dieron a probar una especie de saltado pero empanizado. Olía y sabía buenazo, pero cuando nos dijeron qué era, casi nos morimos”. ¿Qué era? Un roedor.

La próxima semana Brenda y Julinho nos enseñarán a preparar un plato y un trago brasileño: una feijoada y una caipirinha.