Karina Jordan: "El teatro es mi gran amor"

La actriz de la serie “Clave uno, médicos en alerta” habla sobre sus papeles en el teatro y la TV

Backstage. A Karina Jordan la podemos apreciar en la TV en la serie “Clave uno: médicos en alerta”. También actúa en una obra infantil.

Por Raúl Alarcón Sobrina de la actriz Ana María Jordán, la sangre actoral corre por sus venas desde muy niña. “De pequeña quería estar en todas la obras”, recuerda. Quiso ser cineasta pero se dio cuenta de que lo suyo es la actuación, y a sus cortos 23 años se ha dado el lujo de actuar en un importante número de montajes teatrales y series para la televisión. Confiesa que le encantaría actuar en cine y que piensa estudiar pedagogía, que no dejará el teatro y que cuando la dejen de llamar buscará la manera de autogestionar sus obras. *¿Siempre fuiste extrovertida?* Sí, desde muy niña quería ser actriz, iba a las obras infantiles y cuando veía niños en escena recuerdo que decía: “¿Y por qué yo no puedo estar ahí?”. Desde que tengo memoria he estado en todas las actuaciones de los juegos florales, del Día de la Madre y del Día del Padre, y mi mamá me dice que era un presupuesto aparte mandarme a hacer los disfraces. *¿A qué edad comenzaste a hacer teatro?* Salí del colegio a los 16 años y a los 17 hice dos obras: una fue con Ana María Jordán y se llamaba “Angelitos”, y la otra fue “Laberinto de monstruos” con Sandro Calderón. Luego ingresé al TUC (Teatro de la Universidad Católica) porque quería tener una formación más seria. *Tengo entendido que antes ingresaste a la Universidad de Lima a estudiar cine… * Sí, yo quería estudiar cine y mi papá me dijo: “Ingresa a la universidad y sigue con los talleres de actuación”. Pero todo coincidió con que ese año me salieron las dos obras que he mencionado y me quedaba hasta las 3 de la mañana ensayando. Al día siguiente me tenía que levantar a las 7 a.m. porque llevaba siete cursos en la universidad y mi vida era una locura, así que cuando terminó el primer año le dije a mi papá que quería ser actriz y aceptó. *¿Y mientras estudiabas en el TUC seguiste actuando?* No te dejan actuar los dos primeros años, pero en ese lapso realicé trabajos relacionados con el teatro como vender programas de mano, hacer iluminación y sonido, ser asistente de escena – Quería estar metida en la cancha para ver cómo era el trabajo y creo que eso me ha hecho valorar más la labor en grupo que se realiza en el teatro. Aprendí que el trabajo de todos es importante. Te lo digo yo, que he pasado por todos los rubros. *Y cuando ya te permitieron actuar, ¿cuáles fueron tus primeras obras?* Cuando pasaron los dos años lo primero que hice fue “Jesucristo Superstar” con Mateo Chiarella. Fue un montaje de Preludio en el que hacía de varios personajes: desde la esposa de Pedro hasta de leprosa. Fue mi primer papel semiprofesional porque aún no me graduaba, y luego me pasaron la voz para hacer “El mago en el país de las maravillas”, que dirigió Javier Valdez, también con Preludio. Después me convocó Gustavo López para hacer una obra con Mariana de Althaus que se llamó “La prisión de los ángeles”, cuya trama era sobre la trata de personas. Luego me llamaron de Plan 9 para “La nona” y “El mentiroso”. Afortunadamente he tenido trabajo siempre. Lea más sobre la entrevista en "Escape":http://escape.pe/entrevista/