Marco Zunino y los días de una nueva estrella en Broadway

El Comercio presenció debut del actor peruano en la meca de los musicales y conversó con él en calidad de exclusiva

Marco Zunino y los días de una nueva estrella en Broadway

ANDREA LÓPEZ CRUZADO
Corresponsal en Nueva York

Cuando vivía en la Gran Manzana, Marco Zunino tuvo que trabajar de mesero y repartidor de audífonos en un gimnasio para pagar sus estudios de teatro. Pero desde la noche del lunes, el actor peruano cuenta con un título mucho más atractivo: estrella de Broadway.

Zunino hizo su tan esperado debut en la meca del teatro musical en una noche doblemente histórica. Además de haberse convertido en el primer peruano en protagonizar una obra en Broadway, Zunino también es el primer latino en encarnar a Billy Flynn, el abogado que miente y manipula a su antojo para defender con éxito a mujeres acusadas de asesinar a sus parejas en el musical “Chicago”, que en noviembre cumplió 15 años consecutivos en escena.

“Cuando salí estaba recontranervioso, fue como un parto. Ahora estoy mucho más relajado”, dijo el actor en la recepción que la producción ofreció tras la función. El lugar escogido para la celebración no podría haber sido más preciso: el Sky Room, un lounge en el piso 33 de un edificio en Times Square, Zunino estaba metafórica y literalmente en la cima.

“Es una suerte haber disfrutado de una noche peruana en Broadway. Marco es un gran exponente de lo que un peruano puede lograr cuando se lo propone”, dijo el embajador del Perú en Washington, Harold W. Forsyth, quien viajó para la ocasión. “Con él hemos tomado por asalto Broadway. El siguiente paso es Hollywood”, dijo.

Mientras Zunino recibía abrazos y felicitaciones y accedía a tomarse fotos con sus amigos y admiradores, los meseros ofrecían a los invitados pequeños cocteles de cebiche y los invitaban a probar un “Peruvian Hero” héroe peruano, un trago a base de pisco, sake y ginger ale. Sin duda, una noche para recordar.

Horas antes del jubiloso coctel de celebración que cerró la noche del lunes, en el teatro Ambassador, el show había empezado a las 8 en punto. Cuando Zunino hizo su ingreso, 33 minutos y cinco canciones más tarde, explotaron los aplausos y gritos de quienes estaban ahí por él.

Entre el público, se encontraban sus amigos y colegas Claudia Berninzon, Renzo Schuller y Denisse Dibós, entre otros. También lo esperaban los periodistas enviados especialmente desde Lima para cubrir el estreno. Y, por supuesto, sus admiradores, para quienes el actor es además, o quizá en primer lugar, Leonardo, de “Al fondo hay sitio”. Tanto así que, en la segunda fila, un grupo de compatriotas seguidores de la serie por el canal de cable Sur Perú extendía una bandera peruana a través de varias butacas.

Luciendo un impecable esmoquin negro, el actor nacional interpretó “All I Care About is Love”, la primera de las tres canciones de su personaje, acompañado por cinco bailarinas que lo envolvían con grandes plumas blancas. Minutos más tarde cantaría “We Both Reached for the Gun”, acompañado por la mexicana Bianca Marroquín, quien hace el papel estelar de Roxie, una corista hambrienta de fama que contrata al abogado Billy Flynn tras ser acusada de asesinar a su amante.

EL ESFUERZO DIO FRUTOS.
“Pareciera que está actuando en Broadway desde hace 50 años”, dijo Berninzon durante el intermedio. La actriz, quien estudió teatro con Zunino en Nueva York a principios de la década pasada, recordó que alguna vez le dijo a su amigo, mientras pasaban frente al teatro: “Algún día voy a venir a verte aquí”. El lunes ella cumplió su palabra.

Zunino se instaló nuevamente en Nueva York los últimos días de diciembre y durante dos semanas tuvo duros ensayos diarios. “Ha sido matador, no he hecho nada más”, contó el domingo.

Marco apareció nueve veces más en escena. Cantó una tercera vez “Razzle Dazzle”, bailó, coqueteó con Marroquín y hasta soltó algunas palabras y frases en español como “mamacita”, “oye, tú” y “sí puedes”, con la complicidad de su coprotagonista.

Tras 20 canciones a lo largo de casi dos horas y media de espectáculo, la orquesta de 13 músicos tocó su última nota. Zunino había pasado el reto más importante de su carrera, llegar a Broadway, sin gallos ni caídas. El público lo aplaudió de pie. Marroquín, quien cuenta con más de 20 temporadas en Broadway interpretando a Roxie, le dijo delante de todos y en español: “Marco Zunino, muchas felicidades. Estamos tan orgullosos de ti”. Alguien en el escenario añadió que también era un “papacito”. El actor, con un ramo de rosas rojas en la mano, sonreía, agradecía. “¡Que vivan los latinos!”, gritó.

Le quedan 30 actuaciones más, incluida la de esta noche, hasta el 12 de febrero. Pero ya no tiene que preocuparse por trabajar en un restaurante o un gimnasio para cubrir sus estudios de teatro. Esta vez, en Nueva York, Marco Zunino es –en exclusiva– actor de Broadway.