Los padres de las modelos más bellas del Perú revelan sus secretos

Giselle Patrón, Andrea Luna y Darlene Rosas nos presentan a sus progenitores a propósito del Día del padre

ALDO VELA CARRILLO

París tiene la culpa

En los 5 años que Giselle Patrón vivió en Francia quedó claro que lo suyo no se encaminaría por la discreción y la mesura. En París, ciertamente, las cosas no se van por el recato y cada quién hace su vida con la liberalidad que cierta modernidad asiste. Así al menos lo entendió don Fernando Patrón, paramédico que habitando en la Ciudad Luz resolvió con suficiente tolerancia los deseos de su hija predilecta: posar ante cámaras y luces cada vez que quisiera. “Lo tomamos con mucha naturalidad, porque eso es lo que ella venía haciendo durante su secundaria”.

Ya en Lima, don Fernando pidió a Giselle una carrera paralela en la cual apoyarse mientras lidiaba con el modelaje. “Ella sabe darse su lugar, dice orgulloso, sin dar que hablar”. La familia, itinerante a causa de los negocios en los que se involucra ahora, se reúne cuando pueden en la casa de Barranco y en ocasiones como las del Día del Padre, en la casa que tienen en Chaclacayo. “Mi padre siempre me ha aconsejado. Me ha hablado de la forma en la que tenemos que discernir las cosas que enfrentamos en este trabajo donde te encuentras con todo tipo de gente”, cuenta Giselle.

Celos no hay, al contrario bastante orgullo de una modelo que, con la misma gracia, alterna entre el aniversario de Armonía 10 y un programa de televisión. “Los logros de Giselle siempre son motivo de orgullo”, sentencia el jefe de familia.

LEE LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN DE HOY DE SOMOS.