Papás de la farándula cuentan cómo pasarán su día

Jorge Benavides, Efraín Aguilar y Julinho aseguraron que desde que se convirtieron en padres, sus vidas cambiaron considerablemente

SONIA DEL ÁGUILA
Redacción Online

“Viejo, mi querido viejo, ahora ya caminas lento, como perdonando el viento”… Canciones como esta (“Mi viejo”, de Piero) son un himno en el Día del Padre, un homenaje al hombre que nos dio la vida, que nos mostró y abrió el camino, que nos dio todo lo que estuvo a su alcance sin esperar nada a cambio, y que hoy recordamos a través de tres famosos de Chollywood: el exitoso productor de “Al fondo hay sitio” Efraín Aguilar, el destacado humorista de “El especial del humor” Jorge Benavides, y el ex futbolista Julinho.

JORGE BENAVIDES
El humorista tiene dos hijas, la pequeña Mía Cristina, de un año de nacida, y Yajaira, de 17. “Ser papá es lo máximo”, nos dice y esboza una gran sonrisa en evidente muestra de satisfacción. “Tuve a mi hija mayor hace 18 años (cuando tenía 27), cuando nació Yajaira sentí que llegaba una gran responsabilidad a mi vida, pero es una sensación maravillosa. Daría todo por ellas…, creo que eso es un poco el ser padre”, continúa.

El humorista está orgulloso de los logros de sus engreídas. Sobre todo de la mayor, quien se ha dedicado a la música. “Me ha pedido un instrumento medio raro, una guitarra de cuatro cuerdas, que no la venden acá… creo que voy a viajar en estos días para conseguirlo. Me tiene babeando. ¿Si soy un papá engreidor? Sí, lo soy, y bastante. A veces hacen una travesura y yo las engrío. ¿Si me gustaría tener un varoncito? Me gustaría, pero se dará posiblemente más adelante. El Día del Padre lo pasaré en familia, saldré con mi esposa, mis hijas, mis suegros, mi mami y mi hermano”, remarcó.

EFRAÍN AGUILAR
A diferencia del otros años, en el 2011 el destacado productor recibirá el Día del Padre con sus hijos y esposa. “Estoy en deuda con ellos, el año pasado pasé la Navidad y el Año Nuevo con mi señora trabajando en Europa, así que mis hijos me han dicho que esta vez no me escapo. “Vamos a preparar una parrilla, voy a estar con mi mujer, mi nuera, mis tres hijos y mis dos nietos (Kitzia y Adrián)”, comenta.

Cuando tenía 33 años, Efraín decidió tener a su primogénito Winston Aguilar porque –según señala- en ese momento se sentía preparado psicológica y económicamente para dar ese importante paso. “Era muy prejuicioso en el sentido de la responsabilidad, siempre me hacía la pregunta si estaba en condiciones de tener una familia. Cuando sentía que había llegado el momento me casé y tuve a mi hijo, (Winston), luego nacieron Harold y Conrad”, precisa.

Winston, el mayor, siguió los pasos artísticos de su exitoso padre. Es actualmente productor de “Los chistosos”. Harold es abogado y Conrad optó por los negocios y abrió su propia cafetería en el teatro Canout.

“Mis hijos me han cambiado la vida, mi profesión no me permitía ser casero y aprovechaba mucho los días sábados y domingos para hacer vida de hogar. Me gustaba comprar con mis hijos, pasear, sacarlos de Lima, los cargaba en el hombro… Ese tipo de cosas han hecho que la relación con mis hijos sea bastante amical, y hasta el día de hoy se mantiene. Conrad, el último, tiene 26 años y es feliz viviendo con nosotros (su esposa y él), aunque mi esposa ya quiere soltar la mercadería (risas). He sido muy juguetón con ellos, siempre quise que sean hinchas del Muni, pero todos me salieron de Alianza Lima. Nadie es perfecto”, subraya Efraín, mientras disfruta de un café y no deja de hacer bromas cada vez que puede.

JULINHO
El ex futbolista señala que desde el momento en que Dios y la vida lo premiaron con un hijo sus prioridades cambiaron. “Antes compraba un carro o ropa para mí, ahora compro todo pensando en mis hijos, en Lucas y Luanita. Me preocupo por su salud, su bienestar. Ser papá es la sensación más increíble del mundo. Mis dos criaturitas me han hecho madurar”, detalla.

“Soy un papá muy cariñoso, y permisivo a veces, aunque siempre trato de tener un buen termómetro y corregir en el momento oportuno, pero eso sí, no estoy de acuerdo en que se recurra al golpe o a la violencia para educar. La violencia no sirve de anda, el diálogo es lo más conveniente”, subrayó.