Quico hizo polémicos comentarios sobre el Chavo: "Se hace la víctima"

Carlos Villagrán contó que Roberto Gómez Bolaños, ‘Chespirito’, es millonario porque se quedó con todas las regalías de los personajes de la vecindad. “(Él) no es feliz, nosotros sí”, dijo

A sus 66 años, Carlos Villagrán sigue disfrutando del éxito de su personaje: Quico. Llegó al Perú como parte de su última gira artística para ofrecer un espectáculo circense en el centro comercial MegaPlaza y en conversación en vivo con elcomercio.pe habló de su intempestiva salida de “El chavo del ocho” y su comentada rivalidad con Roberto Gómez Bolaños, ‘Chespirito’, y Florinda Meza.

“He tenido la gran dicha de venir como cinco veces al Perú. Estar aquí para mí es un premio, un privilegio. Me he metido a la casa de todos los peruanos y ya vamos casi cuatro generaciones haciendo lo mismo. “El chavo del ocho” fue un éxito que acaparó público de todas las edades. Nos veía el abuelo, el padre y también el hijo”, sostuvo Villagrán.

“Sacamos un niño real. Somos adultos caracterizando a niños. Nunca nos vestimos de mujer, nunca promovimos el sexo, no generábamos violencia, es un programa muy sano, al que llegué sin pensarlo y me quedé”, remarcó.

¿Los cachetes hinchados de Quico, el sonido gutural (grrrrrr) que hacía al llorar… fue creación suya?
Fue de Enrique Segoviano, el director del programa. Lo gracioso de Quico era que siempre desahogaba su llanto en el mismo lugar, al costado de la escalera. Era un personaje lleno de elementos interesantes: las piernas torcidas, el traje de marinerito.

¿Siendo uno de los personajes más exitosos de la serie por qué fue uno de los primeros en irse?
Porque era llamativo y el Chavo no. Eso empezó a crear envidias y egoísmos. Me sacaron del programa, después salió don Ramón por solidaridad. No me gusta hablar mucho de eso porque a quienes les hago daño es a los niños, pensarán cómo es posible que van a estar peleados (el Chavo y Quico) si siguen siendo amigos.

¿Para usted, cuál fue el personaje más importante de la serie?
Don Ramón. Si sale él la Chilindrina queda huérfana, doña Florinda no tiene a quién pegar, el señor Barriga no tiene a quién cobrarle la renta y la Bruja del 71 pierde su motivo de vivir. Se acaba el programa.

Pero, don Ramón salió y el programa continuó…
Solo un tiempo más, pero ya no era lo mismo, metieron a Jaimito el cartero, y ahí quedó todo.

¿Actualmente qué relación tiene con Roberto Gómez Bolaños?
Simplemente no hay relación.

¿Aprovechando que la Chilindrina también está en el Perú, se juntaría con ella para hacer un show?
No me junto con esa chusma (risas). Yo con mucho gusto aceptaría, no tengo ningún problema, aunque aún no hemos coincidido.

¿Con qué personaje de la vecindad se llevó mejor?
Con don Ramón. Éramos como los sencillos del grupo.

¿Es verdad que Roberto Gómez Bolaños registró los nombres de los personajes y usted ya no podía seguir llamándose Quico?
Es cierto, no podía seguir utilizando Quico con Q y lo cambié por Kiko con K. La gente me lo agradeció y yo también estoy agradecido con ellos.

Gómez Bolaños aseguró que siempre fue transparente. Sin embargo, mucha gente dice lo contrario…
Él se quedó con las regalías, se hace la víctima, pero si investigas en su cuenta de banco verás que está multimillonario y nosotros no. Sin embargo, nosotros somos más felices que él. Se quiso quedar con todo, pero el de arriba es el que designa.

¿Es cierto que Florinda Meza, fue la manzana de la discordia entre el Chavo y usted?
No le diría manzana porque sería halagarla, le diría que es la peor fruta del mundo o el gusano de la manzana (risas). Todos los artistas tenemos una estrella que es lo que hace que el televidente se fije en nosotros, y Florinda no tenía un ángel. Eso la frustró.