Quince años sin la dalina Mónica Santa María

Artistas y productores comparten sus recuerdos de la desaparecida animadora infantil

Quince años sin la dalina Mónica Santa María
*Por Ana Valenzuela* Mónica Santa María, la dalina chiquita, como tiernamente la llamaban los nubetores (televidentes), se fue a los 21 años, el 13 de marzo de 1994, cuando quienes la veían brillar en el exitoso programa infantil “Nubeluz” la creían un ser eterno. La risueña y bellísima Mónica Janett, hija del matrimonio del empresario trujillano Daniel Santa María y la profesora canadiense Judy Smith, grabó su primer “spot” para TV a los 9 años. Tras lucirse en comerciales y ser imagen exclusiva de una conocida marca de cosméticos, la precoz Mónica llegó a la TV a los 17 años, acompañada por Almendra Gomelsky, con quien compartió la conducción de “Nubeluz” por cuatro años. Cuando el éxito y, al parecer, el amor le sonreían, la noticia de su muerte producto de un balazo que ella misma se habría disparado —de acuerdo con las conclusiones de la policía— en su departamento en La Molina, no solo dejó devastados a sus familiares y amigos, sino que también desbarató la nube ideal adonde se transportaban los niños del Perú y Latinoamérica a principios de los 90. A pesar de la versión oficial, muchos fanáticos de la eterna dalina prefieren creer que no se trató de un suicidio, sino de un asesinato. Para ellos, no es posible que aquella muchacha —que en una de sus últimas entrevistas confesó que para sentirse plenamente realizada le faltaba casarse y soñaba con tener bebes— pudiera irse y dejarlos sin la luz que irradiaba su contagiante sonrisa y sus expresivos ojos azules. RECUERDOS Para el productor de “Nubeluz”, Luis Carrizales, traer a la memoria los momentos que vivió entre las cíndelas, los gólmodis y las dalinas le genera un encuentro de emociones, pues representaron su mejor época de realización profesional y económica, pero también fueron tiempos muy tristes originados por la muerte de Mónica. “Guardo muy buenos recuerdos de Mónica. Me llevaba muy bien con las dos dalinas, ella en especial era muy dulce, pero también tenía sus arranques como cualquier chica de su edad…”. Con la muerte de Mónica definitivamente empezó el fin de “Nubeluz”, recuerda Carrizales, quien intentó continuar el programa por unos años más, pero reconoce que no fue posible. “Me han hablado muchos para volver a hacer un programa similar a “Nubeluz”, pero para eso se tienen que dar las condiciones económicas. “Nubeluz” era un programa con un presupuesto ambicioso. Las dalinas, por ejemplo, ganaban entonces 18 mil dólares mensuales y 1.500 dólares por cada gira”, cuenta el productor. La actriz Rossana Fernández Maldonado, quien cuando tenía 14 años formó parte del equipo de cíndelas de “Nubeluz”, también conserva los mejores recuerdos de la dalina y no encuentra explicación para su decisión final. “La muerte de Mónica para nosotros fue un shock terrible porque la vimos muy bien luego de su viaje a Estados Unidos, parecía que estaba muy bien con su novio y de repente nos llega esta noticia. Ella era muy cariñosa con los niños y no dio nunca muestras de ser una persona con problemas psicológicos”, señala. Lo cierto es que, a pesar del tiempo, Mónica ha dejado de ser solo una animadora infantil para convertirse en un ícono de la TV que todos recuerdan con el cariño que ella les entregó en cada uno de sus programas.