Las razones del éxito mundial de Juan Diego Flórez

En entrevista con elcomercio.pe, el reconocido crítico y promotor cultural Miguel Molinari detalla las condiciones que posee el tenor peruano

(Foto: AP)

SONIA DEL ÁGUILA @soniahafid
Redacción online

Descubrió lo fascinante de la voz humana y su afición lírica cuando aún era un niño. Desde entonces no ha parado. Su gran conocimiento de la ópera le ha dado a Miguel Molinari grandes satisfacciones. La más importante y placentera –según detalla- haber traído en 2006 a la reconocida soprano peruana Yma Sumac para que el Perú y los peruanos reconozcan su talento. Actualmente, como director ejecutivo de Sinfonía por el Perú, proyecto presidido por Juan Diego Flórez, busca incentivar en los niños de nuestro país el gusto por la música.

Prácticamente toda tu vida la dedicaste al arte.
Es verdad. Comencé con la ópera en la radio hace 24 años (Con el programa “Antología Lírica” en Radio Filarmonía). Comenzamos con este proyecto de difundir el arte lírico que fue una especie de vocación y lo seguimos haciendo.

¿Cantar forma parte de tus aficiones?
Me gustaba cantar, pero no era lo que más me entusiasmaba. Me gustaba más la difusión, quería saber por qué acá no había tanta actividad, tanta difusión. Quería investigar, indagar. Le dedicaba muchas horas a aprender y como antes no había Internet tenía que buscar amigos que tengan colecciones de discos. No era fácil conseguirlos.

¿Cómo nace en ti el gusto por la lírica?
Por mi familia. Mi papá cantaba ópera, le gustaba la lírica y tiene una voz preciosa. Yo me sentía muy atraído porque la imagen paterna es la que uno admira. Vinculaba su voz con la de los cantantes líricos que escuchaba. Por mi abuela materna, que escuchaba sus programas antiguos, empezó a gustarme el tango, los boleros, la zarzuela…

Sin embargo fue con el tenor Ernesto Palacios con quien adquieres mayor conocimiento de este arte.
Así es, a Ernesto, quien es actualmente mánager de Juan Diego (Flórez), lo conozco en Lima, nos hacemos amigos y con él aprendo muchísimo más. En ese camino conozco a Juan Diego Flórez que era un jovencito que estaba comenzando a cantar. Estaba en el coro nacional, viví con él todo el proceso de su crecimiento: cuando gana la beca en el Curtis (Institute de Filadelfia) y cuando Ernesto lo escucha por primera vez y empieza a manejar su carrera.

¿Juan Diego siempre se vislumbró como un gran tenor?
Apenas lo escuché cantar me di cuenta que había algo especial en él, una solvencia musical innata, unas condiciones vocales excepcionales y una decisión que te hacía ver que iba a llegar lejos. Juan Diego ha ido creciendo a pasos agigantados, ahora es una estrella mundial.

¿Qué se necesita para ser un tenor de talla mundial?
No es solo tener buena voz, son una serie de características que tienen que ver con la personalidad, con el sentido de belleza, equilibrio estético. Finalmente es el artista el que triunfa no la voz. La voz es el medio, es importante, pero se necesita inteligencia para entender el canto. El artista que triunfa es aquel que logra fascinar al público y eso es algo que no es fácil de lograr.

¿Y en el caso de Juan Diego Flórez qué condiciones posee?
Una técnica increíble. Él ha con conseguido además, en un repertorio belcantista, hacer lo que nadie ha hecho. Placido Domingo dijo de Juan Diego que era el tenor lírico ligero más grande de la historia. Es un referente en este repertorio belcantista. Posee además, de una bellísima voz, una técnica prodigiosa y una inteligencia y un sentido de belleza y de gusto que fascina al público. Su voz le permite abordar un repertorio muy difícil y exigente.

Ha sido comparado con los tenores más grandes del mundo. Pavarotti declaró que podría ser su sucesor.
Cuando Juan Diego se presenta en un concierto lo que impresiona es el repertorio, muy difícil, que no se escucha así nomás. Eso hace que sus presentaciones sean muy exigentes.

¿Los peruanos podemos decir con orgullo que tenemos a uno de los tenores más importantes de la historia?
Eso es algo que no lo decimos nosotros, todo el mundo lo dice. Es algo real, que está ahí. Durante la historia hemos tenido una serie de cantantes, como Alejandro Granda, que fue un gran artista lírico y del cual estoy escribiendo una biografía, que espero publicar el 2013 a propósito de que mi programa de radio cumple 25 años. Luego fue Lucrecia Sarria, Luis Alva, Ernesto Palacios y Juan Diego Flórez. El Perú siempre ha tenido nombres escritos en la historia lírica.

A pesar de que no hay una actividad promocionada favorecida hacia el desarrollo de la lírica, la ópera ha ubicado al Perú en los primeros lugares del mundo. ¿Cómo se explica eso?
La presencia de Juan Diego ha sido fundamental. Ahora hay muchos chicos que se están dedicando a esto y creen que pueden tener éxito.

Precisamente ese es uno de los objetivos de “Sinfonía por el Perú”, proyecto presidido por Juan Diego.
Esta es una obra social inclusiva y de gran magnitud dedicada a la capacitación, prevención y recuperación de los grupos más vulnerables del país como son los niños y jóvenes sobre todo de bajos recursos. El objetivo es desarrollar cualidades y valores en los niños a través de la música, sobre todo con chicos que están ubicados en lugares de difícil acceso, situación de riesgo y extrema pobreza. Se inició en mayo del año pasado y en la actualidad tenemos proyectados 15 núcleos a nivel nacional que son en esencia orquestas y coros de niños. Estamos en todo el Perú abriendo nuevos núcleos. Tenemos además la Orquesta Sinfónica Juvenil que se presentará con Juan Diego en el concierto que será a beneficio de este proyecto.

¿En el concierto del 10 de abril en el Jockey Club, Juan Diego cantará a dúo con Marco Zunino?
Así es. Será un espectáculo excepcional con la Orquesta Sinfónica Juvenil “Sinfonía por el Perú”. Juan Diego cantará un repertorio muy variado, de ópera, pero sobre todo canciones latinoamericanas. Será un lindo programa, y sí, tendrá como invitado a Marco Zunino, harán juntos uno o dos dúos. Marco también cantará solo.

¿Es verdad que en 2006 gracias a tu iniciativa Yma Sumac regresó al Perú, después de tres décadas de alejamiento, para recibir una serie de condecoraciones?
Esa precisamente es una de las más grandes satisfacciones que me ha dado esta carrera. Cuando traje a Yma Sumac lo hice con la única finalidad de que en su patria la reconozcan. Me molestaba mucho que fuera sea inmensamente famosa y aquí nadie reconocía su talento. En el extranjero le rendían pleitesía y aquí ni conocían su trabajo. Traerla fue para mí satisfactorio en términos emocionales. Nunca esta labor ha significado satisfacciones económicas, solo emocionales.