Secretos de "Los de arriba y los de abajo": Toledo quiso tener un papel

La exitosa producción de Michel Gómez y Eduardo Adrianzén vio la luz a mediados de 1994

(Captura de video/AP)

En la década de los 90 una telenovela de temática social irrumpió con notable éxito en los hogares limeños. Se trataba de “Los de arriba y los de abajo”, ficción de Michel Gómez y Eduardo Adrianzén, una suerte de Al fondo hay sitio inspirada en hechos reales.

Era un reflejo de la sociedad de aquel entonces, con vírgenes que lloran, violaciones de los derechos humanos, cambios en el Congreso, conflictos en el fútbol peruano y pugna por el poder entre los ricos y los pobres.

Mónica Sánchez, Óscar Carrillo, Julián Legaspi y la controvertida Leslie Stewart encabezaban esta producción nacional que, con bajos recursos económicos, consiguió importantes márgenes de audiencia.

A continuación, el dramaturgo y guionista Eduardo Adrianzén cuenta detalles que probablemente desconocías de esta telenovela.

CREADA EN TIEMPO RÉCORD. “Fue la telenovela que más rápido hemos hecho. El 18 de enero de 1994, apenas terminó de emitirse “Tatán” (miniserie), los dueños del canal (ATV) nos llamaron para pedirnos una telenovela. Como tenía un montón de historias y tramas armadas en mi archivo pude presentar el proyecto de inmediato. Se armó todo en dos semanas, empezamos a grabar en abril de ese mismo año y la telenovela empezó a emitirse dos semanas después”.

ERRORES ESPANTOSOS. “La telenovela tuvo unos errores espantosos de estructura debido a lo rápido que se hacía todo. Era improvisado. Una clara muestra del guionista desesperado podemos apreciarla en el capítulo 180, donde un brujo convierte al personaje de Irma Maury en rana. Durante seis capítulos tuvimos a ese personaje como rana porque no sabíamos qué más hacer. Las ideas parecían haberse acabado”.

¿POR QUÉ EL BARRIO SE LLAMÓ VILLA FÁTIMA? “Villa Fátima era una broma privada a María de Fátima, personaje de la famosa telenovela brasileña “Vale todo”, una mujer que era capaz de hacer cualquier cosa por conseguir lo que quiere”.

PRODUCCIÓN AUSTERA. “‘Los de arriba’ tuvo un promedio de 100 personajes entre contratados y bolos. Era una maravilla porque no tenía límite de presupuesto y los personajes entraban y salían. Sin embargo, fue una producción barata, nunca fue cara. Las locaciones eran sencillas, los actores no cobraban los sueldos que las estrellas cobran ahora y los guionistas ganaban muy mal. La novela salía como 4 mil dólares el capítulo. Era más barata que las producciones que hacía la competencia y tenía el doble de ráting”.

TOLEDO QUISO GRABAR EN LA TELENOVELA. “En 1994, el candidato Toledo estaba interesado en salir en una escena junto al fallecido Chamochumbi (Héctor Manrique), pero quedó solo en una conversa, no se concretó. No queríamos que la telenovela se contamine con políticos de verdad. Fue un chiste, dijimos no”.

FUE UNA PRODUCCIÓN ORIGINAL. “En ese entonces estaba de moda la novela venezolana ‘Por estas calles’, era tal su éxito que el canal me mandó a ese país para ver cómo la producían. Feliz de la vida fui, pero no saqué nada, nosotros teníamos tanto para contar, y en el Perú pasaban tantas cosas que no teníamos necesidad de mirar hacia otro lado. La historia fue original, basada en hechos que ocurrieron aquí”.

EMBARAZO VERDADERO. “Cuando empezó la producción Gabriella Billoti estaba embarazada, por eso le dimos el papel de Sor Mariana. Lo hicimos pensando en que la mandaríamos de viaje cuando tenga que dar a luz, pero, de pronto, surgió la perversa idea de que el malvado Gaspar (Julio Marcone) la seduzca cuando estaba dormida, y ella crea que su embarazo era fruto del Espíritu Santo. Gabriela dio luz prácticamente en la novela”.

ROMANCES QUE TRASPASARON LA FICCIÓN. “En la novela Óscar Carrillo conoce a su actual esposa y madre de sus hijos, Natalia Torres. Ella entró en la segunda parte de la producción para hacer un papel chiquito, pero se quedó bastante tiempo. Se enamoraron, iniciaron un romance y ahora son una familia feliz. También se habló de un romance entre Héctor Manrique (Chamochumbi) y Pilar Delgado (Pochita), pero eso creo que fue una broma. Ellos se querían un montón como amigos, salían y jugaban todo el tiempo”.

LLEGÓ A SU FIN POR AGOTAMIENTO. “Fueron dos años de arduo trabajo, no paramos ni un día. Fue una etapa importantísima de nuestra carrera, fue la primera producción de larga duración. En un inicio estaba pensado para 60 capítulos, al final hicimos 209. En 1995 dijimos no jalo más, hagamos otra cosa y así lo hicimos. La novela finalizó por agotamiento de ambos (de Michel Gómez y de él).

NO HABRÁ SEGUNDA PARTE. “Definitivamente no. ‘Los de arriba y los de abajo’ responde a un tiempo determinado, no me los imagino trabajando nuevamente juntos a todos, cada uno está en cosas diferentes. Los años pasan, son etapas de la vida que pasan y que, no vale la pena repetir. Una novela conceptualmente similar sí se puede hacer en cualquier momento”.