Secretos de TV: escena de "La gran sangre" se grabó junto a un cadáver

Productor de la popular serie también reveló que el ex presidente Alejandro Toledo quiso participar en la primera temporada

(Foto: Difusión)

Aquellos que vibraron con las series de acción como “Los Magníficos” encontraron en “La gran sangre” a su espacio favorito. El coronel John ‘Hannibal’ Smith, el sargento Mario Baracus, el capitán Murdock, y el teniente Templeton Faceman Peck, quedaron desplazados por Dragón, Mandril y Tony Blades, un trío de vigilantes urbanos dispuestos a darlo todo por combatir el crimen con sus propias manos. La sintonizada ficción producida en el 2006 por Capitán Pérez Producciones le dio un gran giro a la televisión peruana. Cambió los relatos biográficos y rosas por interesantes temas policíacos envueltos en la lucha, la intriga y el valor.

Fue tal el éxito de esta producción nacional que una temporada fue insuficiente. El público pedía más y había que satisfacerle. Al final, tuvo cuatro temporadas, y paralelamente a la tercera, se estrenó el primer filme. ¿El secreto del éxito de esta historia? Posiblemente la composición fotográfica, los cortos animados que se usaron entre escenas, los reales escenarios urbanos o la fuerte inversión que se hizo. ¿Qué hubo detrás de ella? Creatividad, trabajo y una serie de incidencias que probablemente desconoces y que, Paolo Donayre, productor general de esta consagrada ficción, te las cuenta a continuación.

EL NOMBRE
“Jorge Carmona (director de ‘La gran sangre’) y Aldo Miyashiro (guionista y actor) crearon el nombre y lo hicieron mucho antes de crear la historia. En la cabeza de Jorge siempre estuvo la idea de que tenía que ser algo con la palabra sangre y con el tema héroes. Sabía que la historia sería de justicieros de barrio que se iban a encargar de resolver cosas que la policía no podía. En base a ello, un día, Jorge llegó diciendo que ya tenía el nombre: ‘La gran sangre’”.

HISTORIA DE TONY BLADES
“A Jorge le gustó mucho el personaje que Aldo Miyashiro hizo en ‘Lobos de mar’ (el detective Tony Blades), por eso decidió mantenerlo vigente. Lo llevó a su siguiente producción (“La gran sangre”). Los demás personajes sí fueron creaciones nuevas”.

TRABAJO DE PUBLICISTAS
“Jorge es director de publicidad y yo hice comerciales para televisión durante 10 años, casi toda la gente era de publicidad: sonidistas, camarógrafos, director de fotos, director de teatro, vestuarista. En total tuvimos 25 o 30 personas de publicidad trabajando con nosotros, además de amigos que nos apoyaron. Ello permitió que los costos no sean tan elevados, pues no olvidemos que las tarifas de publicidad son muchas veces inalcanzables, un comercial puede costar lo que cuesta un programa para todo el mes en televisión”.

UNA PRODUCCIÓN COSTOSA
“Pese al apoyo que tuvimos se invirtió un aproximado de 250 mil a 300 mil dólares por temporada”.

MANEJO DE ARMAS
“Como Aldo nunca en su vida había agarrado un arma tuvo que recibir capacitación. En el caso de Pietro Sibille (Mandril) fue más fácil, él había tenido un acercamiento al tema de manejo de armas en la película ‘Días de Santiago’, donde interpretó a un soldado. La gente de la policía se encargó de capacitarlos, hicieron prácticas de tiro y llevaron cursos de manejo de armas, también tuvieron entrenamiento corporal. La preparación duró como dos meses”.

HOMENAJE A RECONOCIDAS SERIES
“La serie fue como un homenaje a programas que hemos visto Aldo, Jorge y yo, que somos ochenteros. Me refiero a ““Los Magníficos”, “Starsky y Hutch”, “Baretta”, “Gamboa”… Nunca nos colgamos de ellas, solo fueron referentes visuales. Los disparos, los informantes en las calles…, que pudimos captar de esas producciones, enriqueció más la historia de ‘La gran sangre’”.

SE GRABÓ EN LIMONCILLO DEL RÍMAC
“Grabábamos en pleno corazón del Rímac, la filmación se hizo en una zona picante llamada Limoncillo, cerca al cerro. Por suerte tuvimos el apoyo de la gente del barrio, algunos trabajaron como extras; y de alguna manera se les retribuyó, en algunos casos de forma económica, en otros con las cosas que nosotros conseguíamos, como pinturas para sus casas o embutidos que repartíamos”.

POPULARIZARON DOS FRASES
“Dos frases de la serie se hicieron populares, empezaron a circular por las calles y a masificarse: ‘Habla sangre’ y ‘Que se cuiden los malditos’. Esta última quedó acuñada, fue la frase emblemática”.

EL LOGO
“La propuesta del logo fue del director de arte, Iván lozano. El chico sabía mucho del tema policial y del ejército porque su papá y su hermano pertenecen a la Policía. Los símbolos que caracterizan a las brigadas le dio una idea de esas manos cruzadas y del pacto de sangre”.

MUÑECOS DE ‘LA GRAN SANGRE
“Se hicieron polos de ‘La gran sangre’, gorros, comics…, también hubo una propuesta para hacer muñecos de los personajes, pero la rechazamos. Un empresario que trabajaba con gente de China me trajo las maquetas de Dragón, Mandril y de Tony, pero no se hizo porque ya habíamos terminado todas las temporadas y la gente quería dedicarse a otra cosa”.

TOLEDO QUISO PARTICIPAR
“El ex presidente de la República Toledo quiso participar en la primera temporada, cuando el presidente agradece el rescate a la hija del empresario de Gamarra. Nosotros estuvimos de acuerdo, pero al final no pasó nada, el asesor del presidente nos envió un comunicado diciéndonos que no iba a ser posible su participación por un problema –al parecer- de tiempo”.

EL DESNUDO DE LUCHO CÁCERES
“Lucho nos sorprendía cada día con sus ocurrencias y en algún momento se le ocurrió salir desnudo. Fue cuando Cobra, su personaje en la serie, es asaltado y pepeado por quedarse dormido. Le roban la ropa y sale a la calle como Dios lo trajo al mundo. Se le ocurrió hacerlo, él es gracioso”.

LA ESCENA JUNTO A UN CADÁVER
“En la tercera temporada, Mandril es disparado por las Diosas Malditas, queda con muerte cerebral y es llevado a la Morgue de Lima, desde donde grabamos la escena en la que revive. Fue complicado, no todos lograron soportar estar dentro de ese lugar durante tanto tiempo. El ambiente era un poco tétrico, cuando estábamos ahí cayó un muertito y lo abrieron delante de nosotros. Mientras eso pasaba, Mandril seguía recostado en una camilla. Grabar esa escena nos tomó como media mañana”

CARLOS ALCÁNTARA TUVO UN DOBLE
“Carlos no pudo continuar en la cuarta temporada porque tenía compromisos pendientes. Para desaparecer su personaje recurrimos a un doble, el Dragón que aparece de espalda, con la cabeza rapada, caminando con dirección a su avión, era un doble.

EL MAQUILLAJE FUE UN TEMA APARTE
“El maquillaje y caracterización tomaba como dos horas. A Carlos Alcántara había que raparle la cabeza todos los días, a Aldo había que controlarle el tema de la barba para no tener saltos en la continuidad de las escenas, y a Pietro había que controlarle la crecida del cabello, le crecía muy rápido. En cuanto al tema de la caracterización, disfrazar al Conde (Haysen Percovich) era complicado porque tenía una quemadura en el rostro”.