Úrsula Boza, una villana de buen corazón

De invitada para actuar en 10 capítulos, pasó a ser la antagonista de ‘Al fondo hay sitio’. Ahora, la joven artista cuenta cómo es su vida lejos de los reflectores

Úrsula Boza, una villana de buen corazón

Por: Ana Valenzuela

Desde que apareció en la pequeña pantalla como la antagonista de ‘Al fondo hay sitio’, la vida de Úrsula Boza ha cambiado por completo, pero no pierde de vista sus orígenes y trata de no descuidar el tiempo que necesita pasar con Christopher Gianotti, con quien planea casarse en el 2011.

¿Cuándo descubriste tu inclinación por la actuación?
Desde chica, en las reuniones familiares, actuaba con mis primas, siempre hacíamos el trío Pandora, nos grabamos. En el colegio me gustó cantar y bailar, siempre he sido histriónica. Nunca he tenido miedo al ridículo y me gusta que la gente se divierta con mis estupideces.

¿Qué ha sido determinante para modelar tu carácter?
Han influido mucho en mi formación personal mis tres tíos, con los que viví junto con mi madre y mi hermana. Me parece que por ellos soy algo ruda, atrevida y no tengo miedo a ser directa. Aprendí mucho de ellos y también de mi mamá. Ya a los 10 años llegó el esposo de mi madre, que no es mi papá biológico, pero lo considero como mi papá. Con él he hablado más que con mi mamá de temas personales.

¿Cómo reaccionó tu familia cuando dijiste que querías ser actriz?
Mi madre siempre me apoyó, pero al inicio veía que no encontraba un lugar donde estudiar actuación y me dijo que probara con otra carrera y me matriculó en arquitectura de interiores, solo fui tres semanas. Averigüé acerca del TUC y empecé a estudiar allí teatro. Al final, no terminé la carrera pero, más allá de eso, mi madre siempre me ha apoyado.

¿Las villanas son los personajes que mejor te calzan?
Me parece que se debe a mi imagen, soy seria, mi cara no es muy dulce, es muy dura; dependiendo de las situaciones, mi voz cambia y puede ser imponente, mi energía es muy fuerte. Mis cejas levantadas, que son naturales, también ayudan. Además, de buenas a primeras no suelto una sonrisa.

En la miniserie “Augusto Ferrando, de pura sangre” conociste a Christopher Gianotti, tu pareja desde hace más de cinco años. ¿Cómo marcha el romance?
Somos muy felices. Tenemos cinco años juntos y, de ellos, cuatro y medio conviviendo. Hemos aprendido a comprendernos, lo que más define nuestra relación es la comunicación y que somos muy amigos. Todos los días me río porque él es muy gracioso. Es una persona muy talentosa. El otro día conversábamos de que, cuando tengamos nuestros hijos, tendrán muchos talentos.

¿Ya han pensado en casarse?
Sí, claro, pero todavía no tenemos fecha, podría ser a mitad o a fines del próximo año. Queremos que de todas maneras sea el otro año, estamos con las ansias locas.

¿Evalúan tener hijos pronto?
No por ahora, tiene que ser planeado y creo que podría ser en un par de años. Ahora ambos estamos dedicados a nuestros respectivos trabajos.

A propósito de trabajo, ¿cómo ha cambiado “Al fondo hay sitio” tu vida?
Mi vida ha experimentado un vuelco de 360 grados y más. Salgo a la calle y las señoras en plena calle comentan y me gritan: “¡Ahí está la asesina, la maldita!”, pero todo en buena onda. Estoy recontra feliz.

¿Qué pasará con Claudia en la siguiente temporada?
Me imagino que el próximo año seguirá haciendo maldades. Esa es su esencia. La motivación de Claudia es el dinero, ella quiere ser poderosa.

¿Qué otros proyectos tienes pendientes para el 2011?
Ya firmé para todo el 2011 con “Al fondo hay sitio”. Siempre tengo la idea de sacar mi línea de ropa que por tiempo no he podido culminar. Tengo todos mis diseños, me muero por presentarla. Christopher también está pensando sacar ropa para hombres.