La vieja central nuclear que se convirtió en un lugar para ecoturismo

Bataan queda en Filipinas y además de pasear por el lugar, los visitantes pueden ir a un santuario de tortugas y disfrutar del bosque tropical con playa privada

La vieja central nuclear que se convirtió en un lugar para ecoturismo

Construida entre 1976 y 1984 en un intento por acabar con la crisis energética que golpeaba a Filipinas, la central nuclear de Bataan nunca llegó a generar electricidad y quedó en el olvido luego de la crisis de Chernóbil y el derrocamiento del ex dictador filipino Ferdinand Marcos.

Luego de muchos años de abandono –en la que solo recibió ocasionales visitas de estudiantes- Bataan fue rescatada del olvido en el 2011 y se acondicionó nada menos que para convertirse en un destino ecoturístico.

Según explica la página web del diario español ABC, en Bataan los visitantes pueden pasear libremente por las instalaciones de la vieja central nuclear e incluso “por el edificio de contención del reactor”, así como ver lo que fue el centro de control y sus hoy obsoletos equipos tecnológicos.

¿Pero en qué momento entra el ecoturismo en esta central nuclear? Los turistas, indica la nota, pueden visitar en el lugar un santuario de tortugas, descansar en hamacas en enormes áreas verdes y recibir charlas sobre la energía nuclear.

La central de Bataan, ubicada en un bosque tropical de 350 hectáreas sobre una colina, también tiene una playa privada para los visitantes, según “El País” de España.