Rutas de naturaleza: Recorre la hermosa ciudad de Ayacucho

Este destino no solo se puede disfrutar en Semana Santa. Aprovecha sus nuevas frecuencias

Rutas de naturaleza: Recorre la hermosa ciudad de Ayacucho

(Foto: Alejandra Ramos Verau)

Rutas de naturaleza: Recorre la hermosa ciudad de Ayacucho

(Foto: Alejandra Ramos Verau)

Rutas de naturaleza: Recorre la hermosa ciudad de Ayacucho

(Foto: Alejandra Ramos Verau)

Rutas de naturaleza: Recorre la hermosa ciudad de Ayacucho

(Foto: PromPerú)

Rutas de naturaleza: Recorre la hermosa ciudad de Ayacucho

(Foto: PromPerú)

Rutas de naturaleza: Recorre la hermosa ciudad de Ayacucho

(Foto: PromPerú)

Rutas de naturaleza: Recorre la hermosa ciudad de Ayacucho

(Foto: PromPerú)

Rutas de naturaleza: Recorre la hermosa ciudad de Ayacucho

(Foto: PromPerú)

Rutas de naturaleza: Recorre la hermosa ciudad de Ayacucho

(Foto: PromPerú)

Rutas de naturaleza: Recorre la hermosa ciudad de Ayacucho

(Foto: PromPerú)

María Elena Carbajal

Se suele pensar que visitar Ayacucho en Semana Santa es la mejor opción. Las fiestas, las procesiones y la decoración de las calles hacen que este destino se convierta en una verdadera representación de la pasión de Cristo. Sin embargo, en Ayacucho hay más. No tiene que esperar el feriado religioso para armar su viaje a uno de los destinos más aventureros del país. Tómese unos días y recorra su lado desconocido, su periferia y sus actividades para espíritus intrépidos.

LOS ALREDEDORES

A 22 kilómetros al norte de la ciudad de Huamanga, se ubica el Complejo Arqueológico de Wari; un viaje a la historia preínca al que se accede pagando solo S/.6. Para llegar se puede ir en colectivos que parten desde el centro de Huamanga o bien, en auto particular. La ruta demora media hora y una vez allí le sugerimos recorrer el complejo en su totalidad. Como la señalización es adecuada, puede pasear entre los denominados barrios y empaparse de la cultura del lugar en una ruta de un par de horas.

A 10 kilómetros de allí, el poblado de Quinua se jacta de haber sido el escenario de la firma de la capitulación de Ayacucho, acto que le puso fin al dominio español. En el paseo por Quinua encontrará su simpática plaza y si así lo prefiere, puede quedarse unos momentos disfrutando la calma del lugar, saboreando un recién cosechado choclo acompañado con queso casero o comprando las artesanías que los propios pobladores elaboran.

Si sigue el camino por aproximadamente diez minutos llegará al Santuario Histórico de la Pampa de Ayacucho, uno de los recintos históricos más importantes del país y en el que se ha construido un monumento en conmemoración a la batalla que allí se libró. Se puede subir hasta la mitad y tener una vista espectacular del valle o dejarse caer en medio del campo y pasar una tarde relajada en los alrededores. Si quiere un poco de adrenalina, opte por hacer un trekking en los cerros cercanos o disfrutar de un paseo a caballo. Los dueños de los sementales se encuentran posicionados justo en la entrada por lo que no será complicado divisarlos. La actividad cuesta entre S/.10 y S/.15.

Una alternativa un poco más lejana es visitar el Complejo Arqueológico de Vilcashuamán, ubicado a 118 kilómetros al sur de la ciudad y en donde encontrará el Templo del Sol y la Luna y el Ushno, una pirámide trunca con escalones de cinco pisos rodeados de piedras talladas. Al igual que con el templo de Coricancha, en el Cusco, en Vilcashuamán se construyó un templo católico sobre las bases de construcciones preíncas y es la iglesia San Juan Bautista, uno de los lugares más visitados de la zona. Aquí hay dos albergues, pero en temporada alta se llenan rápidamente y existe la posibilidad de acampar en medio de la naturaleza.

VIAJE DE AVENTURA

Luego de empaparse de historia, puede separar unas horas para sobrevolar la ciudad de Huamanga desde un parapente. La actividad cuesta alrededor de S/.150 por persona y durante varios minutos usted se sentirá como un ave libre surcando los cielos de la sierra peruana. Otra alternativa es ir hasta la ciudad de Huanta, a 40 minutos de Huamanga, llegar hasta el cañón de Huatuscaya y practicar ciclismo de montaña o hacer senderismo a más de 4 mil metros de altura en la laguna de Rasuwillca.

Otra idea para recorrer los alrededores caminando es ir hasta el Bosque de Plantas de Osqowillka, ubicado muy cerca a la Pampa de Ayacucho. Aquí, uno tiene la oportunidad de hacer un trekking de aproximadamente una hora y llegar hasta una zona en donde se encontrará con plantas nativas y una hermosa caída de agua. Para quienes prefi eren aventuras más largas pueden tomarse un día entero e ir hasta el Valle de Sondondo.

Durante la visita se recorre Andamarca, una ciudad rodeada por andenes, en donde se puede presenciar a danzantes de tijeras haciendo espectaculares movimientos.

En el lugar también existe un centro ceremonial de nombre Osqonto y que se está convirtiendo en un punto  importante de visita. Dicen los asiduos visitantes que en ese mismo valle, si uno se levanta muy temprano, puede tener la oportunidad de ver cóndores andinos y es que en Ayacucho aún hay mucho por descubrir.

GUÍA DEL VIAJERO

Vía aérea: LAN abrió su nueva ruta de Lima a Ayacucho y cuenta con vuelos los lunes, miércoles y sábados. El vuelo demora 35 minutos y tiene un costo de entre US$85 y US$100. Star Perú y LCP también cubren la ruta. Este último vuela todos los días.  Desde US$85

Vía terrestre: Cruz del Sur, Oltursa, Civa y Tepsa llegan a Ayacucho. El trayecto dura cerca de once horas y la hora de partida es generalmente, por la noche. Desde: S/.100

Restaurantes: La Casona (Jr. Tenería 125) es uno de los lugares más tradicionales de Huamanga. Otra opción es el Wallpa Sua (calle Garcilaso de la Vega 240) en donde el pollo al carbón, el lomo ­ no y las papas tostadas son los más recomendados. No deje de probar. Café Vía Vía (Portal Constitución 4) ubicado frente a la Plaza de Armas. Hay desayunos y cenas desde S/.15