Conoce los mejores lugares del Perú para visitar en familia

Los niños podrán disfrutar de los encantos del país que incluyen paradisiacas playas, selvas vírgenes y ruinas sagradas

Conoce los mejores lugares del Perú para visitar en familia

PIURA Y TUMBES
Si lo que busca es sol y apacibles playas, no es necesario viajar hasta el Caribe, si quiere desconectarse de la ciudad con la familia, le recomendamos visitar Vichayito, una tranquila playa que cuenta con cabañas a orillas del mar y en donde podrá montar a caballo con un espectacular atardecer como telón de fondo. Muy cerca de este punto se ubica Las Pocitas, que debe su nombre a las pequeñas pozas de agua que se forman y que son la algarabía de los más pequeños. A una media hora en auto hacia el norte encontraremos Punta Sal, en donde se encuentra el recién estrenado Decameron, complejo que cuenta con una espectacular piscina y variadas actividades para grandes y chicos.

Si quiere probar algo diferente, le sugerimos visitar el Eco Fundo La Caprichosa, donde podrá surcar los aires norteños a 40 metros de altitud en cuatro líneas de canopy de 1.600 m de longitud.

TAMBOPATA: LA SELVA DE LOS NIÑOS
Uno de los mejores regalos que le puede hacer a su hijo cuando es niño es llevarlo a conocer la selva. Los pequeños disfrutan y aprovechan al máximo este pedazo virgen del planeta que se puede convertir en el mejor parque de diversiones. Un lugar donde la vida se descubre a cada paso, donde en cada pedazo de tierra hay variados mundos para aprender acerca de las plantas, los animales y el desarrollo de la vida.

La selva de Tambopata es uno de los destinos mejor implementados para disfrutar del bosque con todas las comodidades y, además, cuenta con actividades especiales diseñadas para los más pequeños. Uno de los paisajes más bellos que esconde Tambopata es el lago Sandoval. Para llegar hasta él es necesario cruzar el río Madre de Dios hacia la entrada a la reserva natural. Desde ahí la caminata dura alrededor de dos horas a buen ritmo, por lo que la excursión está destinada a niños mayores de cinco años con buen estado físico. Por la noche hay paseos para recorrer la selva, donde un guía los lleva a los caminos de trocha para observar animales nocturnos.

LÚDICAS ALTERNATIVAS EN EL VALLE SAGRADO Y EN LA CIUDAD
El encanto que tiene el Cusco que tanto fascina a los grandes, también deleita a los más pequeños. Alternativas para los niños hay muchas, solo hay que saber adónde ir. Por el tema de la altura, la primera parada debe ser Urubamba. En el Valle Sagrado se respira libertad y hay grandes espacios al aire libre, la mejor combinación para que un niño tenga diversión asegurada. En Moray, las andenerías circulares rodeadas de un paisaje montañoso es el deleite de los niños. Cerca también se encuentran las salineras de Maras, un gran mundo de sal donde los pequeños podrán aprender de dónde proviene este alimento que consumimos a diario. Muy cerca, a solo unos 20 minutos de Moray está Chinchero. Ahí se han implementado didácticos talleres de textiles en donde señoras de la zona hacen divertidas demostraciones de todo el proceso de hilado y teñido de estos tejidos, famosos por ser de los más bellos de la región.

Otra opción para pasar la tarde es Wayra, que es un centro campestre del hotel Sol y Luna, que ofrece diferentes experiencias a los visitantes del valle, muchas de las cuales están dedicadas a los más pequeños como los talleres de cerámica, textilería y cocina. También ofrecen paseos en caballo de paso, excursiones en bicicleta, cuatrimotos y kayacs en el lago.

Una vez en el Cusco ciudad puede programar el día para visitar el complejo de Sacsahuamán, donde hay formaciones naturales de piedra que los niños usan como resbaladeras. Ahí mismo puede contratar caballos que lo lleven hasta la Zona X para conocer sus misteriosas cuevas. Para recuperarse por la tarde, qué mejor que un café en Yanapay, un lugar lleno de juguetes a unas cuadras de la plaza del Cusco.

CONOZCA LAS INNOVADORAS PROPUESTAS DE TURISMO SOSTENIBLE EN LA MONTAÑA
Si lo que busca es tranquilidad lejos del bullicio de la ciudad y convivir con inmensos nevados y lagunas de color turquesa, la Cordillera Blanca debe ser su próximo destino.

La principal atracción del sur de la Cordillera Blanca es la laguna de Churup, una de las más bellas y visitadas de la zona. Se ubica a 20 km de Huaraz, en la ruta a Llupa. El acceso se realiza desde el poblado de Pítec. The Way Inn, es uno de los pocos albergues que hay en esta parte de Huaraz. A 30 minutos en auto, desde la capital ancashina, por una vía afirmada, cerca a las quebradas de Cojup y Llaca, este acogedor lodge ofrece comodidades básicas: agua caliente, Wi Fi y una cocina que lo sorprenderá. En su construcción priman el adobe y la madera y se caracteriza por el manejo responsable de recursos y el respeto por el ecosistema. Sobre los 3.650 m.s.n.m., a 12 km al este de Huaraz por el camino afirmado de Wilcahuaín, encontramos otro aconsejable centro de operaciones y de descanso, el Lazy Dog Inn con habitaciones pensadas para albergar a familias o grupos de amigos, este hospitalario lugar, de propiedad de los canadienses Diana Morris y Wayne Lamphier, permite la posibilidad de conocer el centro de estimulación temprana que han hecho para los hijos de los pobladores. En este lugar vivirá la experiencia de un enriquecedor intercambio de formas de vidas, en especial los niños, desconectados y alejados de innecesarias comodidades citadinas. Lazy Dog Inn facilita además paseos guiados a caballo, trekking, entre otras actividades que le permitirán acercarse a la naturaleza, si es lo que busca para sus vacaciones.