Pura aventura: descubre dónde hacer escalada en roca en el Perú

Conoce aquí más de este deporte extremo y entérate dónde puedes practicarlo

Pura aventura: descubre dónde hacer escalada en roca en el Perú

Un hombre y una inmensa montaña. Un objetivo: escalarla, desafiando la gravedad y los propios límites. ¿Dónde podemos practicarlo? En el blog Pura Aventura, Conan Muñiz nos lo cuenta, además de darnos más detalle sobre esta disciplina en la que la adrenalina es la más fiel de las compañeras.

“Uno de los factores que vale la pena destacar es que, por muchos años, la escalada se practicó como un deporte que tenía como motivación la satisfacción personal y para muchos este continúa siendo el mayor premio”, refiere también el blogger, quien además afirma que este deporte llegó a nuestro país en los años setenta.

¿DÓNDE ESCALAR EN EL PERÚ?
“En nuestro país existen muchos lugares ideales para la práctica de la escalada en roca al aire libre.

Por ejemplo, los alrededores de Lima cuentan con perfectos escenarios para su práctica. En plena ciudad se encuentran las paredes de Camacho, en el distrito de La Molina. Un poco más al este se ubica Vichuya, en el valle de Lurín. El valle del río Rímac también tiene lo suyo. Allí encontramos Canchacalla, a la altura del kilómetro 46 de la carretera Central, sede de cursos de escalada desde hace varios años. También resalta Infiernillo, en el kilómetro 67 de la misma ruta. Este es quizás uno de los lugares más accesibles y exigentes del país para la práctica de este deporte.

Siguiendo por la costa sur, yendo por la Panamericana Sur, se encuentran los acantilados de roca sedimentaria de Bikini (kilómetro 45), La Tiza (kilómetro 60) y Paracas (kilómetro 250), todos de cara al Pacífico y sobre rompientes que añaden una dosis extra de peligro a una actividad de por sí riesgosa.

“La región andina, por su parte, cuenta con excelentes formaciones rocosas idóneas para escalar. Entre estas resalta Cumbemayo, en las afueras de Cajamarca; el bosque de piedras de Tinajani, en Ayaviri, Puno; las paredes de la quebrada glaciar de Llanganuco, y el bosque de piedra de Hatun Machay en Ancash; y las formaciones pétreas del santuario de Huayllay, en Pasco”, resalta el blogger.

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