WUF y Mambo se alían en favor de perros abandonados

Co-fundador de consultora de estrategias digitales habla de la apuesta por hacer de la adopción de mascotas la mejor opción

WUF y Mambo se alían en favor de perros abandonados

Raúl Alcalde, co fundador de Mambo, junto a Joaquín Santa María, gerente general de WUF.

Mayo marcará un nuevo hito para WUF pues es el mes en el que se dará inicio a una importante alianza con Mambo, una consultora de estrategias digitales que utiliza la tecnología como principal vehículo para generar cambios y transformación.

WUF es una asociación sin fines de lucro que busca generar consciencia sobre la realidad de los perros abandonados en el Perú y que ofrece las herramientas necesarias para combatir el problema y así hacer de la adopción la mejor alternativa.

En esta entrevista, Raúl Alcalde, co-fundador de Mambo, explica que el objetivo principal de esta nueva sociedad es contribuir a que WUF sea una organización auto sostenible para que no viva únicamente de donaciones sino que, además, pueda crecer a partir de sus propias fuentes de ingresos.

¿En qué consistirá esta alianza?

Todo nace con el objetivo de hacer que WUF sea una organización auto sostenible y que no dependa de donaciones de terceros, sino que esté en capacidad de generar sus propias fuentes de ingreso. Lo que suele suceder es que organizaciones como WUF, a medida que van creciendo, van adquiriendo gastos fijos cada vez más grandes, por lo que depender de donaciones se hace complejo, sobre todo en el Perú donde no hay una cultura de donación.

La idea es que Mambo ayude a WUF a aprovechar el potencial de su marca para rentabilizarla, contribuyendo a que la organización sea auto sostenible y aportando al cumplimiento de sus objetivos. Hemos identificado distintas organizaciones, empresas y personas con el interés de desarrollar proyectos rentables vinculados a los animales, lo que representa una gran oportunidad para WUF considerando un esquema de rentabilidad compartida.

Entonces, para los interesados en contribuir con WUF habrán dos alternativas: la filantrópica o la de inversión, desarrollando proyectos vinculados al mismo público de la mano de WUF y generando fondos que le permitan auto sostenerse. Nuestra única intención es la de ayudar a los perros y todos los ingresos generados a partir de estos proyectos servirán exclusivamente para hacer cada vez mayor el impacto de WUF en la construcción de un mundo mejor para ellos.  

Entonces, en el caso de que WUF quisiera desarrollar un producto o línea de negocio...

La idea sería que ésta esté directamente vinculada al público de WUF. Por ejemplo, accesorios, ropa, comida o servicios médicos veterinarios, entre otros. Si WUF desarrollase alguno de estos proyectos de manera independiente, el riesgo sería muy alto ya que utilizaría su propio capital, así que el objetivo de nuestra alianza es que podamos trasladar el riesgo a terceros.

De esta manera se desvía el riesgo de la inversión, pero la utilización de la marca WUF se mantiene de tal forma que se generen beneficios económicos y de posicionamiento para la organización de acuerdo al éxito de los proyectos.

¿Existe interés del sector empresarial nacional en vincularse a este tipo de causas? A nivel de imagen y rentabilidad.

Definitivamente. Existen dos grupos de empresas potencialmente interesadas: las que se sienten identificadas con la causa por un tema de cultura empresarial, identidad de marca o relevancia para su público objetivo; y las que tienen la intención de participar en proyectos con fines de lucro. Lo interesante es que son muchas las empresas que ven un beneficio más allá de su imagen y posicionamiento, encontrando caminos para rentabilizar su inversión pero beneficiando al mismo tiempo a proyectos con objetivos sociales. Confiamos en nuestra capacidad para concretar buenas inversiones y estamos seguros que lograremos beneficiar a WUF de una manera segura y sostenible.

De esta manera WUF no dependerá de donaciones, pero de recibirlas en un futuro, podrá usarlas exclusivamente para invertir en mejorar sus procesos y así poder beneficiar a más perros.

¿Por qué le interesa a Mambo participar en un proyecto como WUF?

Siempre nos ha interesado desarrollar proyectos sociales. Desde nuestros inicios hemos participado en proyectos como Perú Champs de la mano de Intercorp, que han sido muy exitosos y nos despertaron las ganas de involucrarnos cada vez más en este tipo de iniciativas. La inmensa oportunidad de ayudar y las características de Mambo fueron los argumentos que nos convencieron de involucrarnos, además teníamos los vehículos adecuados para contribuir significativamente con WUF.

Mambo es una consultora de estrategia que se dedica a identificar problemas en las empresas y a usar la tecnología como vehículo para solucionarlos, así que en este caso decidimos utilizar nuestras herramientas para generar una solución de transformación social.

Durante los primeros meses apoyamos en la incubación de la idea, desarrollamos junto al equipo de WUF su plataforma de captación y colocación de Wufs(*), así como su estrategia de comunicación, y ahora hemos decidido dar juntos el siguiente paso para llevar a WUF al próximo nivel.

Mambo siempre busca expandirse y lo seguirá haciendo en el mercado de empresas, sin embargo también queríamos llevar a Mambo a la generación de impacto social. Fue así como evaluamos los temas a los que nos interesaba vincularnos, evaluamos la inversión y, finalmente, optamos por ayudar a los perros en estado de abandono a través de WUF.

¿Cómo les va?

Ha tenido mucha acogida, viene siendo un éxito y eso nos alegra mucho. Sin embargo, la idea es que este proyecto empiece a generar tracción propia y que pueda liberar recursos para poder seguir ayudando.

¿Alguna cifra con la que te puedas apoyar para hablar de resultados?

El indicador final de éxito es la cantidad de adopciones generadas y hemos descubierto con el tiempo que lograr el objetivo es bastante más complejo de lo que inicialmente pensamos. Hemos tenido cientos de solicitudes desde que lanzamos la plataforma de adopción, el proyecto ha tenido un gran alcance y una acogida increíble, pero todavía sentimos que la conversión a adopciones tiene muchas oportunidades de mejora y de acuerdo al aprendizaje venimos trabajando para optimizar este proceso.  Elevar la tasa de conversión de solicitudes a adopciones de 10% a 25% es nuestro gran reto para el 2016 pero somos conscientes de que no será algo fácil de conseguir, sin embargo nos mantiene motivados y trabajando duro para desarrollar nuevas iniciativas.

¿Cómo nació Mambo?

Yoel Chlimper, co-fundador y socio de Mambo, y yo fuimos al colegio y a la universidad juntos, y terminando nuestra carrera no nos sentíamos cómodos con nuestro trabajo. Eso, sumado al boom de los ‘start ups’ y nuestra pasión por la tecnología, fueron los componentes que nos llevaron a emprender juntos nuestro primer proyecto: Plaza 21.

En este camino se unieron Nicolás Aramburú y Daniel Vidaurre como socios. Las cosas fueron bien al inicio y luego se presentaron distintos problemas que nos impedían sacar adelante el negocio. Sin embargo, retuvimos mucho aprendizaje y fue así como nació Mambo. Poco a poco empresas grandes y gente muy talentosa nos fueron dando su confianza. Hoy contamos con cerca de 25 clientes y somos cerca de 150 personas las que integramos Mambo, tanto en Perú como en Colombia.

Nuestro objetivo es crecer tan rápido como las expectativas de nuestro equipo. Es por eso que siempre buscamos sofisticar nuestra propuesta de valor así como amplificar su alcance. Actualmente estamos en un proceso importante de regionalización con el objetivo de llegar al 2020 con una presencia regional sólida y relevante para nuestros clientes y talento.

El promedio de edad en Mambo parece estar alrededor de los 25 años. ¿Las empresas jóvenes o las nuevas generaciones apuestan más por apoyar proyectos con causas sociales? ¿Hay más conciencia en ese segmento?

Efectivamente, el talento joven valora los proyectos que tienen mayor trascendencia. En estos 5 años hemos construido una propuesta de valor y una cultura muy atractiva para el talento joven, que busca oportunidades de liderazgo en proyecto relevantes. Por otro lado, el objetivo de Mambo es hacer mejor a la sociedad en su conjunto a través de proyectos de transformación. Es un círculo virtuoso.

Y en esta oportunidad, se beneficiará principalmente a los perros.

Exactamente, la idea es que cada vez haya menos perros en estado de abandono.

 

(*) ¿Qué es un Wuf?

Un Wuf es un perro rescatado que ha sido cuidado, esterilizado, vacunado, desparasitado y que está listo para tener un nuevo hogar.