Este perro adoptado salvó su vida

Eric tenía el tiempo en contra debido a su obesidad y su diabetes. Le recomendaron adoptar un perro y esto es lo que pasó

Este perro adoptado salvó su vida

El estadounidense Eric O' Grey en el 2010, cuando todo el mundo le daba poco tiempo de vida, hasta que apareció Peety.

Este perro adoptado salvó su vida

 

Por Andrea Carrión / WUF

En el 2010 el doctor de Eric O’ Grey le sugirió que comprara un espacio en un cementerio porque su vida daba para máximo 5 años. Para sorpresa de muchos, y de él mismo, aún está vivo y todo gracias a un perro de albergue que salvó su vida.

Hoy en día, cuando la gente ve una foto suya de hace 5 años y él les habla de su estado de salud en esos días, no lo pueden creer; pesaba 154 kilos, su presión arterial y su colesterol estaban por las nubes, y encima llegó a ser diagnosticado con Diabetes Tipo 2. Eric gastaba más de 1000 dólares en medicinas.

“Me aislé por completo de la sociedad, me sentía incómodo con la gente, estaba tan obeso que en los aviones me rebalsaba del asiento. Una vez no me pudieron encontrar una extensión de cinturón de seguridad que me quedara y mi vecino de sitio se quejó diciendo “Perderé mi conexión de vuelo solo porque estás muy gordo”.  Ese fue mi punto más bajo, entonces me dije ‘O haces algo por tu vida o te mueres’”, comenta O’ Grey.

O’ Grey es un estadounidense que gracias a su conmovedora historia de valor, amor y compasión, ganó el premio de Mutual Rescue, una iniciativa de la asociación Humane Society de Silicon Valley que busca mejorar la imagen de los animales y promover su bienestar. 

O’ Grey cumplió con cada uno de los requisitos y su historia terminó convirtiéndose en un cortometraje producido por una reconocida agencia. Así es como sigue su aventura.

O sigues o mueres

Después de su desagradable y humillante experiencia en ese avión, O’ Grey buscó el número de alguna nutricionista en la guía telefónica. Lo primero que ésta le recomendó fue adoptar a un perro que lo forzara a salir de su encierro, a caminar y a ser más activo socialmente.

“Al llegar a la perrera local, pedí un perro obeso y de edad media, uno como yo. Cuando lo vi, ambos nos miramos como diciendo “¿En serio?”, comenta O’ Grey.

Peety fue rescatado del albergue Humane Society de Silicon Valley y la primera noche ninguno de los dos supo cómo reaccionar, pero muy pronto desarrollaron un lazo tan fuerte que nada ni nadie los podía separar. Confiesa que nunca había tenido algo asi con nadie ni con nada.

Caminaban mínimo media hora al día y eso, sumado a una dieta balanceada, en apenas un año O’ Grey bajó más de 63 kilos. Eso lo ayudó a dejar las medicinas y a despedirse de la diabetes. Todo mejoró en su vida y también en la vida de Peety pues además de tener un hogar, también perdió 11 kilos.

 

Antes de llegar al albergue en el que O’ Grey lo adoptó, Peety había sido el típico perro de casa que es relegado a un patio trasero y que nadie juega con él. Tenía artritis y todo tipo de alergias en la piel.  Pero gracias a O’ Grey, Peety pasó de ser un perro aislado y aburrido a convertirse en uno orgulloso y alegre.

“Peety me enseñó lealtad, él siempre me miraba como si yo fuera la mejor persona del mundo entero y eso me motivaba a ser una mejor persona”, comenta O’ Grey.

Y fue tanta esa motivación que O’ Grey decidió poner en marcha uno de sus grandes sueños: correr una maratón.

“Cuando se lo comenté a Peety, él me miro como diciendo ‘Tú puedes hacerlo’ y lo hice. Ese proceso me transformó, me sacó de mi cascarón”, agrega.

O’ Grey era consciente de que Peety estaba envejeciendo. Le descubrieron cáncer en el bazo y ya nada se pudo hacer.

“Sabia que moriría pronto. Un día me eché con él en el suelo, lo abracé y sentí cómo su vida simplemente se iba. Ese fue el fin de Peety, lo amé tanto”, dice O’ Grey entre lágrimas durante el video.

O’ Grey  pasó 6 meses en extrema tristeza, pero nunca dejó de hacer lo que Peety le había enseñado: salir adelante. Un día decidió que ya era tiempo y fue al albergue Seattle Humane. Al entrar vio que había un perro que acababan de abandonar hacía 4 minutos.

“Nos miramos y fue como si nos dijéramos ‘salgamos de acá’”, recuerda.

Su nombre es Jake y es un perro completamente distinto a Peety. A Jake le gusta jugar y entrenar con Eric. Ambos corren largas distancias y pronto correrán su primera media maratón juntos.

“Gracias a Peety despierto cada día tratando de ser la mejor persona posible. Ahora pienso quién rescato a quién, ¿lo rescaté yo o él me rescató a mi?”, agrega O’ Grey.

 

* La organización no lucrativa Humane Society Silicon Valley y BuzzFeed animals contribuyeron con el material para esta nota. 

Si deseas ver el video de Eric y Peety, puedes verlo ingresando aquí. El video solo está en inglés y no tiene subtítulos. 

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