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Conoce los desafíos de los COO para los próximos años

Las nuevas herramientas tecnológicas demandarán nuevas habilidades en los COO.

Conoce los desafíos de los COO para los próximos años

Según un estudio de EY, el 30% de ejecutivos COO entrevistados para un estudio global consideró que esta posición es el peldaño previo para llegar a ser CEO.

En el pasado, la administración de operaciones se enfocaba exclusivamente en el ámbito de la producción. No obstante, en la actualidad, el concepto abarca muchas más aristas, porque se han incorporado a la producción de bienes la gestión de los servicios asociados a la operatividad de las instalaciones, garantizando la eficiencia operacional. En los años setenta, por ejemplo, el área de operaciones era considerada como un asunto técnico, basado en la eficiencia y la competitividad. Años más tarde, con el crecimiento exponencial de las corporaciones, se le empezó a considerar al director de operaciones como un personaje clave, al frente de la dirección y administración de todos los recursos disponibles de las empresas: capital, personas, materias primas y energía.

En ese sentido, el director de operaciones o jefe de operaciones, o COO (Chief Operating Officer) como se le conoce en las grandes organizaciones, es el ejecutivo al mando de las operaciones diarias de la empresa, como parte de la alta gerencia de la empresa. Se trata de una posición estratégica con incidencia en toda la organización, porque posee la responsabilidad de que los procesos generen mayor rentabilidad. En pocas palabras: hacer las cosas mejor cada día con menos recursos. El uso eficiente de los recursos ocupa parte importante de sus preocupaciones, pero desde hace unos años el aprovechamiento de las nuevas tecnologías se ha convertido en el eje de sus desafíos. Empresas como LinkedIn por ejemplo han reformulado el área a Operaciones.

Esta compañía, al mando de Jack Dorsey, quien regresó a la empresa que fundó a principios del año pasado, incorporó el área a cargo de la gestión de personas a la gerencia de operaciones, porque Dorsey consideró que esta unidad debía tener control de todos los recursos, incluyendo los colaboradores, no solo para retener el talento en épocas de paz, sino para despedir en momentos adversos para los negocios, con la misma facilidad con la que se reducen los costos para mantener la eficiencia y la rentabilidad de la organización. Por estas razones, las escuelas de negocio han incorporado a las maestrías en Operaciones temas de Logística y Supplay Chain Management, porque el COO de hoy no solo se encarga de producir, sino de comprar, fabricar y distribuir.

En ese contexto de nuevas responsabilidades, ¿cuáles son los retos de un COO en el mundo de hoy? Según la Escuela de Administración de Empresas (EAE Business School), son cuatro los retos de los Gerentes de Operaciones de las empresas en la actualidad.

1. ESTRATEGIA. Establecer la estrategia de desarrollo de los productos o servicios en mercados nuevos para la compañía, con la responsabilidad de definir los medios necesarios y teniendo siempre presentes los objetivos generales. Elaborar presupuestos y planear alianzas estratégicas con los actores del mercado.

2. RECURSOS. Asegurar el desarrollo operacional de la actividad de la empresa. Para lograrlo, compete al director de operaciones conocer los recursos disponibles, facilitar el trabajo de la fuerza de ventas, garantizar la capacidad de la empresa para cumplir nuevos contratos, especialmente referidos a aspectos de quality cost delivery, entre otros.

 3. GESTIÓN. Administrar los recursos internos de producción, administración y recursos humanos para el desarrollo conveniente de la actividad. Todo ello en coordinación con los directores de los departamentos respectivos.

4. INTEGRACIÓN. Integrar los procesos internos de la empresa. Bajo la premisa de que todos los procesos forman parte de uno mayor, el jefe de operaciones tiene que integrarlos todos de manera que todos remen en la misma dirección y sumen fuerzas para la consecución de los objetivos fijados.

Pero, si se trata de ver qué retos le depararán en el futuro a los COO, ÍCARO Tech, empresa que desarrolla soluciones en tecnología a nivel global identifica tres elementos clave para que los gerentes de operaciones tengan éxito en sus labores.

Uso de herramientas tecnológicas: Las herramientas de soporte de gestión han evolucionado mucho en los últimos años. El almacenamiento en la nube y el incremento de la capacidad de análisis de los datos, han hecho posible la toma de decisiones con más información. En ese sentido, un COO en el futuro deberá tener conocimiento de uso de herramientas como Cloud Computing, Big Data y Machine Learning. Transformar de forma permanente grandes volúmenes de datos en información útil será parte del día a día de estos ejecutivos.

Procesos de mejora continua: Los COO del futuro le deberán agradecer a la industria de la manufactura los elevados estándares de calidad, a partir de modelos que serán la clave de los programas de calidad del mañana. El reto será elegir el modelo que mejor se alinee con los procesos o servicios que ofrece y contrata la empresa. Pero esa será la parte divertida. El verdadero desafío será crear una cultura de mejora continua en el equipo. Esto se logrará generando mecanismos de informe específicos sobre productividad, e indicadores de rentabilidad.

Enfoque de automatización: Gracias a la evolución de la tecnología cada día es posible automatizar más procesos. El reto será determinar qué se puede automatizar y con qué o quién. Es decir, saber identificar qué cosas podrán seguir haciendo las personas, qué tareas podrán ser asumidas por robots y qué parte de la producción dependerá de softwares. La automatización es una buena forma de combinar la reducción de costos con la mejora de la calidad del servicio. No obstante, esta estrategia exige un equilibrio fino y sofisticado del COO.

Según un estudio de EY, la mayoría de COO quieren convertirse en los próximo CEO. De hecho, un 30% de los encuestados de la muestra consideró que el rol de liderazgo de Operaciones es el paso previo para ocupar la posición más alta en la organización. Dadas las demandas y la amplitud de las responsabilidades, ese dato no es sorprendente para EY. Los COO encuestados para el informe “The DNA of the COO” encuentran que el rol es extremadamente exigente. La capacidad de influir en la estrategia corporativa, el potencial de desarrollo profesional y las percepciones cada vez más amplias del papel son sumamente desafiantes para sus perspectivas laborales. Por esa razón el 53% de entrevistados considera que el actual COO de sus organizaciones será el CEO en 5 años.

La pregunta es, ¿los COO de hoy podrán enfrentar los retos del futuro para seguir considerándose aptos para ocupar la posición de CEO? Si ellos poseen la respuesta, probablemente los veremos en poco tiempo al frente de las organizaciones en poco tiempo.

 

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