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[VIDEO] Karl Maslo: "Hoy, la innovación ya no es una opción, es una obligación"

El ex CEO regional de EXSA, que desarrolló uno de los programas de innovación más comentados, comparte las claves para la innovación.

Karl Maslo dejó la gerencia regional de EXSA, empresa dedicada a la producción de explosivos, perteneciente al grupo Breca. Los últimos cinco años lideró un proceso de innovación en su organización, que se ha convertido en caso de análisis en foros especializados, en los que el mismo Maslo comparte las particularidades del camino que siguió EXSA para desatar un proceso de innovación, que contribuyó, entre otras cosas, con el descubrimiento de una nueva tecnología para producir explosivos de manera más eficiente: el Quantex.

Se trata de una tecnología que no utiliza el nitrato de amonio poroso como insumo para la fabricación de explosivos. Fue desarrollada por el “comité de locos” que lideró Karl Maslo. Este descubrimiento, patentado en Estados Unidos, empezará a exportarse dentro de la región, porque se considera que, como pasa con toda tecnología, el conocimiento humano es clave. Es decir, existe un tema de producto y conocimiento para que el Quantex opere al 100%, por lo que se necesita seguir entrenando a las personas a cargo del proceso.

¿Por qué surgió la necesidad de crear un “comité de locos”, como llamó Maslo al equipo que se encargó del desarrollo de los procesos de innovación en la organización? Según Maslo, las cifras no favorecían a la empresa y obtener el nitrato de amonio se había convertido en un problema cada vez más complejo. Por esa razón, señala que se trató de un tema más de necesidad que de visión. Pero, una vez que formó el equipo, fue su liderazgo el que condujo a los integrantes del equipo al desarrollo de un modelo para darle un sentido de largo plazo a la empresa.

Si bien Maslo ya no está en la empresa, se ha convertido en un gurú de la innovación, siendo consultado por empresas y directorios sobre cómo replicar esta experiencia. Por esa razón conversamos con él, para saber cuál es su receta y qué se necesita para hacer innovación.

¿Es posible desarrollar procesos de innovación en empresas de todos los sectores?

Definitivamente, la innovación no es exclusiva de empresas de cierto tamaño o de cierto sector. Es más, si una empresa no está pensando en desarrollar procesos de innovación va a tener dificultades. Hoy, la innovación ya no es una opción, es una obligación, para aquellas organizaciones que están pensando en tener vigencia a largo plazo.

¿Innovación es lo mismo que transformación digital?

No, es una parte de la innovación. La innovación como tal abarca más.

¿A qué se refiere cuando dice “pensar en innovación”?

Es a pensar en hacer las cosas de manera diferente, nueva, práctica y que genere un retorno para la organización. Si no se desarrolla un proyecto con estas características no es innovación.

¿Cuál es el primer paso para “pensar en innovación”?

La innovación no tiene recetas. Esta tiene muchos caminos y se debe ajustar a la realidad de cada empresa. Si me preguntas si existe una ‘road map’ único, te responderé que no existe. En el caso de Exsa, nosotros partimos de una necesidad, que nos llevó a buscar soluciones disruptivas para darle continuidad a la empresa. Es difícil decir que este o tal esquema es el adecuado. Cada organización debe descubrir cuál es la mejor receta que la llevará a la innovación.

¿La innovación obligatoriamente nace de una necesidad o puede surgir por otras razones?

En nuestro caso, fue por necesidad, pero como repito, no existe una receta única. Hay empresas que se dan cuenta de que deben implementar procesos de innovación para mantenerse en el mercado, otras lo hacen porque ven la oportunidad de aprovechar un negocio, descubren la urgencia de cambiar de modelo para sobrevivir, o porque buscan más retornos para los accionistas.

Si buen puede no haber una receta, ¿cuál sería ese primer paso para emprender la ruta de la innovación?

Si cabe un primer paso, es sentarse a reflexionar con el tema, al más alto nivel de la organización. Darse ese tiempo es clave. El día a día a veces nos puede ganar, pero debe haber un momento en el que hagamos un pare en el camino para analizar la razón por la que necesitamos innovar. Puede ser por necesidad, pero también para aprovechar una oportunidad de negocio, o ver y monitorear por dónde vendrá el disparo que tendrá un efecto negativo. Otros verán que es una forma de mantenerse a largo plazo en el negocio. Creo que la fuerza motora, la causa por la cual una entidad inicia un proceso de innovación, es diversa. Pero parte de una reflexión profunda.

¿Qué es Design Thinking en este contexto?

Es una forma específica, un método, de cómo configurar la innovación. Se puede acomodar la receta a cada empresa. Un profesor de Harvard me decía que las recetas únicas no existen o no funcionan, porque lo mejor es que cada organización desarrolle de forma individual la suya, identificando el camino que más le va a convenir. No hay dos empresas únicas en el mundo.

¿Cuál podría decir que es el requisito fundamental?

Si se trata de identificar un requisito que no puede faltar en ninguna organización que va a desarrollar innovación, es el compromiso de la alta dirección. Si este no existe no va a funcionar. Lo mismo sucede en una organización de cualquier tipo, una ONG, un gobierno. Si el líder no está convencido de la necesidad, en la ventaja de implementar un proceso para innovar, no va a funcionar. Puede que no sepa nada de innovación, pero por lo menos sabe que es importante y que se debe hacer, es un primer paso. Pero, tarde o temprano, para que funcione, deberá comprender las ventajas que ofrece la innovación y apoyar con contundencia el proceso.

¿En ese proceso debe participar toda la empresa o solo ciertas áreas o unidades?

Ahí entramos a hablar de cultura de la innovación. El compromiso de la gerencia es crítico. Lo otro es que toda la organización tenga el chip. Es un tema de cultura, porque todos deben levantarse en la mañana y pensar qué pueden hacer diferente o mejor para cambiar las cosas en la empresa. Si eso se logra, el éxito está asegurado.

¿La innovación puede ser espontánea o requiere de una metodología?

Hay quienes dirán o discrepen de la necesidad de darle formalidad al proceso. Pero la verdad es que para que esto se lleve a cabo y se canalice de la forma correcta, se necesita darle un marco, una metodología o un sistema. Es verdad que en un primer momento puede ser un proceso intuitivo, subjetivo y basado exclusivamente en el talento de un grupo de personas, pero para darle continuidad, soporte y sostenibilidad se necesita un sistema.

¿Puede una empresa hacerlo sola o necesita un consultor especializado?

No hay recetas, pero diría que una empresa puede hacerlo sola hasta cierto punto. La innovación es un proceso largo, que empieza de cero, donde hay mucha prueba y error hasta que tenga sentido. Pero puedes acortar tiempos, trayendo consultores de fuera, y ayuden a implementar el sistema que se requiere. No se debe descartar traer consultores especializados.

Y este consultor especializado, ¿debe ser un gurú teórico de los procesos de innovación o un laboratorio especializado en innovación, de corte más ejecutor?

Los dos caminos son válidos. Como dije antes, es un proceso de ensayo y error, y se pueden probar muchas cosas hasta definir qué es lo mejor y más conveniente.

¿Es posible darles continuidad a estos procesos si el CEO que lideró este proceso se va?

Precisamente para eso es el sistema. Para que este siga operando cuando las cabezas dejan la organización.

 

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