Actualidad

Liderazgo en el Estado: líderes para impulsar el desarrollo

El sector público necesita líderes para hacer del Perú un país desarrollado. Compartimos cinco características claves.

Liderazgo en el Estado: líderes para impulsar el desarrollo

El sector público se asemeja en algunos aspectos a la administración de las empresas privadas. Sin embargo, la gran diferencia está en la enorme complejidad de la gestión de las políticas públicas, la fragmentación de la organización estatal y los múltiples actores involucrados, elementos que muchas veces le impiden al servidor público ejecutar los planes estratégicos diseñados por el gobierno de turno, aplazando año tras año la posibilidad de convertir al Perú en un país desarrollado. Por ese motivo, el sector público debe esforzarse más en elevar la calidad de sus prácticas de gestión, a través de la integración de líderes con capacidad de impulsar el desempeño de las entidades estatales, para que éstas respondan con rapidez a las demandas de la sociedad.

La tendencia revela que durante décadas los ciudadanos esperaron que los cambios empezaran a darse a partir de la elección de un único líder -que en algunos países es el presidente de la república- mientras que en otros es el primer ministro-, quien administrará el país a través de secretarios o ministros especializados en temas como salud, educación, economía, seguridad, deporte, energía, defensa, entre otros. Pero la complejidad de la administración pública, como señala el profesor Alfredo Zamudio, Director del Área Académica de Finanzas de Postgrado de UPC , demanda la necesidad de líderes en las capas medias del poder, donde se ubican aquellos burócratas detrás de una ventanilla, quienes entran en contacto directo con la población.

En estas pirámides organizacionales, el éxito del jefe de Estado dependerá en gran medida de ese funcionario que opera en la base de la pirámide -especialistas, profesionales, técnicos, administrativos, auxiliares o secretarios-, quienes deberán cumplir a cabalidad los lineamientos estratégicos del gobierno. No obstante, muchas veces son estos mismos operadores los que retrasan un proyecto de inversión o le impiden al ciudadano acceder a servicios públicos. “En la gestión pública impera el liderazgo autocrático, vertical, en el que el funcionario está empoderado no por su talento o liderazgo, sino por una resolución, como si el papel lo dotara de poderes especiales. Se necesita un liderazgo participativo, sobre todo en las capas medias del poder, para que la delegación de poderes se transforme en una forma rápida de ejecutar los objetivos que se ha planteado la administración de turno”, explica el profesor Zamudio. 

CINCO HABILIDADES CLAVES

Las habilidades de los servidores públicos deben ir más allá de los conocimientos técnicos, porque si se tratara de que el funcionario aplique las normas establecidas por los códigos o las leyes, tal como dice el texto, sería lo mismo contratar o personas. “Se necesita que el funcionario público, en cada decisión, haga políticas públicas, interpretando las normas en beneficio del país, no de protegerse a él o al sistema. Eso exige capacidades o skills que no se aprenden en ningún cargo público”, explica Zamudio. Para él, se necesitan cinco habilidades:

1. Pensamiento abstracto. Entender los problemas del país y plantear soluciones. El funcionario debe empoderarse en un marco de posibilidades para hacer políticas públicas, reduciendo al mínimo los procedimientos administrativos absurdos.

2. Orientado a tomar decisiones. Existe mucho temor en la administración pública de tomar decisiones. Debe promoverse una cultura de servicio al ciudadano, para que el burócrata no ejerza su poder divorciado de la toma de decisiones en beneficio del país.

3. Visión integral de país. Con enfoque sistémico, general, en el que prime el bosque y no el árbol. Esta mirada debe ser integral a nivel estratégico, con enfoque técnico pero sobre todo táctico, en el que se promueva el desarrollo de largo plazo, no de corto.

4. Experiencia de campo.  El funcionario público debe comprender la responsabilidad del cargo que representa, porque en sus manos está la expresión de los planes de desarrollo del gobierno en beneficio de la sociedad. Sus acciones tendrán un impacto que debe conocer.

5. Conocimientos. Sólida formación en el sistema funcional que desempeña. Comprender la parte técnica de los proyectos, el impacto social de los mismos, tener habilidades en presupuesto, tesorería, contabilidad, control, endeudamiento y planeamiento estratégico.

Si busca más información al respecto, también puedes leer esta nota .

 

Tags relacionados