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El brainstorming ya no funciona, ¿por qué?

La lluvia de ideas es un método que ha quedado obsoleto, según los expertos.

El brainstorming ya no funciona, ¿por qué?

Para innovar se necesita tener creatividad. Durante décadas, el espacio natural para generar ideas creativas entre los colaboradores era el momento del brainstorming (lluvia de ideas), un método informal y no estructurado basado en cuatro pilares:

  1. generar tantas ideas como sea posible,
  2. dar prioridad a las ideas originales e inusuales,
  3. combinar y refinar las ideas generadas, y
  4. abstenerse de críticas durante el ejercicio.

La técnica la desarrolló un publicista llamado Alex Osborn en la década de 1950, quien pregonaba que el rendimiento creativo mejoraba en 50% en comparación con las personas que trabajan sin aplicar el brainstorming en su equipo. Sin embargo, luego de seis décadas de investigación, el profesor de Psicología en los Negocios Tomás Chamorro – Premuzic en un artículo publicado en la revista Harvard Bussines Review declara que no existe evidencia científica a favor del método del brainstorming. Por el contrario, una gran cantidad de información indica que la lluvia de ideas perjudica el rendimiento creativo. Asimismo, el profesor afirma que los individuos que participan en esta técnica son más propensos a generar un mayor número de ideas originales cuando no interactúan con otros en estos ejercicios.

“La lluvia de ideas daña la productividad en equipos grandes, cuando los equipos son supervisados ​​de cerca y cuando el rendimiento es oral y no escrito. Otro problema es que los equipos tienden a abandonar el generar ideas creativas cuando se dan cuenta de que sus esfuerzos no están produciendo mucho”, explica el autor. 

¿POR QUÉ NO FUNCIONA?

Cuatro explicaciones de por qué ya no funciona el brainstorming:

  1. Holgazanería social: La gente se siente menos impulsada a hacer cosas cuando sabe que otras personas podrían hacerlo.
  2. Ansiedad social: La gente se preocupa más de las opiniones de otros miembros del equipo que de sus ideas. Los introvertidos y menos seguros, por más creativos que sean, no aportan.
  3. Regresión al promedio: Este es el proceso de ajuste a la baja por el cual los miembros del grupo con más talento se terminan igualando respecto del desempeño de sus contrapartes con menos talento.
  4. Producción de bloqueo: El número de ideas por persona disminuye a medida que el grupo aumenta el tamaño.

LA SOLUCIÓN: BRAINSWARMING

El investigador de la innovación Tony McCaffrey ha desarrollado un nuevo modelo para la resolución de problemas: el brainswarming. Este método, se basa en la forma de trabajar de las hormigas: en silencio, pero como equipo. Su traducción al inglés significa ‘enjambre de ideas’ y su propósito es generarlas en conjunto con el planteamiento de los demás, desarrollándolas de manera fortalecida. “Esta metodología permite generar 115 ideas en 15 minutos, todas ellas para ser implementadas instantáneamente. El objetivo es resolver problemas específicos a través de un método silencioso, basándose en objetivos y recursos”, explica Alberto Vázquez, profesor y experto en temas de innovación del Centro de Formación y Perfeccionamiento Directivo.

Tres ventajas del brainswarming:

 

  • Mejora la productividad, porque es más específico y menos abierto.
  • Genera más interacción de equipo, ya que no existen jerarquías.
  • Brinda soluciones prácticas para implementarse de inmediato.

 

¿Está listo para usarlo?

 

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