Tendencias

[VIDEO] La tecnología humanizará más a los líderes

La transformación digital no solo cambia los modelos de negocio sino la forma de liderar y gestionar personas.

La frase que divulgó Steve Jobs a través del slogan de Apple fue “Think Different”. Es decir, no más rápido ni más eficiente, sino diferente. Bajo ese enfoque, Jobs cambió el mundo de las computadoras, de los teléfonos y de oír música para siempre. Hoy, en un mundo en el que la transformación digital parece haberlo trastocado todo, los líderes se apoyan cada vez en el uso de tecnología para tomar decisiones, con el uso de tecnologías como como Inteligencia Artificial, Big Data, Machine Learning y Business Intelligence. No obstante, el hecho de que ahora tomen decisiones más rápido, a decir de Ricardo Alania, director de la División Empresarial de la Escuela de Postgrado de la UPC, significa que lo hacen diferente.

Los líderes del mundo analógico consideran que para entrar al mundo digital se necesita más tecnología. Sin embargo, el profesor Alania considera que, por el contrario, se necesitan más habilidades humanas para saber liderar y aprovechar el enorme potencial de las herramientas digitales. En este contexto, los CEO del futuro serán aquellos que logren descubrir que el cambio fundamental no es de tecnologías, sino de personas y cultura. En el presente no se trata simplemente de tener mejores software o aplicaciones, sino de cómo lograr liderar una organización más ágil y flexible, y eso solo se logra gracias a las personas y la cultura. Bajo esta línea, el profesor Alania reflexiona sobre las habilidades humanas de CEO del mañana.

¿Cómo impacta la transformación digital y tecnológica en el liderazgo?
Hay que tener claro que ese cambio existe y que está cambiando la interrelación entre las personas. Ahora, lo que también se debe tener claro es que la relación  tecnología – gente hace que las cosas se hagan más rápido que antes, pero no solo de manera diferente, sino sobre todo más rápida. Y, muchas veces, se ha convertido en más importante el hacerlo rápido que el hacer las cosas de forma diferente. De manera que la tecnología nos está ayudando a ser más eficientes en una serie de cosas, pero en otras no tanto. Tenemos herramientas para decisiones más rápido, sí. Pero no necesariamente buscamos hacerlo mejor.

¿Cuál es la contraparte negativa?
Es en la relación interpersonal, que nace de las relaciones humanas, en lo que a veces fallamos. Desde la perspectiva del pensamiento, la tecnología es válida e interesante para muchas cosas, pero no necesariamente la estamos aprovechando en su máximo potencial, porque nuestra mente todavía opera como en el pasado. Tenemos, como dice el empresario Claudio Fernández-Aráoz, que escribe en Harvard Business Review, un cerebro obsoleto para el mundo moderno. Entonces, a la hora de aprovechar estas herramientas entramos en contradicciones, en expresiones que no son coherentes.

¿Cuáles son esas inconsistencias en el liderazgo?
Por ejemplo, hoy, todavía se cree que los problemas personales se deben quedar en la puerta, pero eso, precisamente por la tecnología, es imposible. Entras a tu trabajo y los problemas entran por el Smartphone, por tus redes. Estamos interconectados con todo y la persona entra con esos. Bajo ese enfoque, los ‘robots’ que trabajaban en el pasado, que dejaban sus problemas en la puerta, no nos sirven en el presente, y tampoco nos sirve la forma en la que los gestionábamos. Hoy, para liderar y gestionar personas, se necesita una mayor dimensión humana, para dar este salto cualitativo. Por eso las empresas quieren obtener resultados pero no lo logran, muchas veces porque sus estándares y procesos tecnológicos son insuficientes.

Entonces, ¿las viejas fórmulas del liderazgo y la gestión de personas tienen más vigencia que nunca, pese a la tecnología y la transformación digital?
La tecnología suma, aporte una dinámica, que en algún momento llegará a su punto de ebullición natural, hasta lograr que la forma y los estilos de liderar y gestionar sean disruptivos. Pero, mientras, mientras que nuestra capacidad cognitiva para leer el futuro con el cerebro de hoy, muchas viejas fórmulas del liderazgo seguirán vigentes, no por malas ni buenas, sino porque es lo que tenemos. La idea es que, en un momento, logremos captar el cambio en la dinámica social y enganchemos en ese futuro para liderar procesos más humanos.

Es decir, ¿darle una carga más humana al liderazgo, en vez de más peso a lo digital?
Tenemos herramientas que nos permiten interactuar mejor, como redes sociales, plataformas para interconectar a los colaboradores, pero al mismo tiempo tenemos metas, números que lograr, y le ponemos a todos una presión muy alta. ¿Cómo vamos a pedirles que interactúen más a través de estas herramientas o programas, si no les damos a los trabajadores ni tiempo para respirar? Tenemos todo pero no podemos usarlo. Es un aprendizaje, donde será el equilibrio el que nos permitirá ser consistentes con el mensaje.

¿La transformación digital hará de los líderes personas más humanas?
Sí, cuanto haya mayor tecnología en el mundo, más humanos nos volveremos, porque dejaremos que la tecnología haga esas cosas que nos quitaban tiempo para ser humanos. Y allí es donde debemos recalar, ese es el nuevo escenario. Pero no estamos preparados, nos asusta, tenemos mucho conocimiento pero no capacidad para comprender la dinámica, porque nos basamos en el presente mientras vivimos cada vez más cerca al futuro. Recordemos el ejemplo de Nelson Mandela, quien fue un hombre que nunca hizo una maestría ni un MBA. Estuvo 27 años preso y al salir fue el mejor presidente de Sudáfrica. El éxito no está entonces en cuánto sabemos sino en lo que comprendemos para tomar acción.

¿La tecnología humanizará más a los líderes?
Estudiamos pero entendemos poco. El secreto está en saber cómo aplicar lo poco que sabemos. Pero también está en nuestra capacidad de riesgo. Por ejemplo, en los países más desarrollados, los líderes están presentes en las redes sociales. Están explorando el mundo del futuro, tratando de comprender ese escenario. No lo dominan, pero están abiertos a comprender este escenario menos dogmático y más pragmático. La tecnología humanizará más a los líderes, si actúan con coherencia.

¿Las plataformas, como Workplace, de Facebook, son claves para la gestión de personas en el futuro?
Ayudan mucho, a interactuar sobre todo, pero la contradicción surge cuando la presión y la falta de tiempo, por exigencias del trabajo, hace que nadie termine interactuando. No se cierra la ecuación, pones las herramientas pero no les das el tiempo ni la capacidad emocional para usarlas. No es coherente el discurso. Las plataformas se encienden y se apagan con la misma rapidez. Es como querer cambiar la cultura por control remoto. Lo fundamental es cambiar las cosas pero con sincronía en todas las acciones, con coherencia.

[VIDEO] La tecnología humanizará más a los líderes

 

 

 

 

También te podría interesar...

[¿Por qué los CEOs necesitan ser narradores de historias?]

Tags relacionados