Llevamos veinte años de la ausencia de Julio Ramón Ribeyro, uno de los escritores peruanos más queridos y leídos. Su obra, de la cual rescatamos algunos de sus cuentos, su diario personal y Prosas apátridas, continúa reproduciéndose y deleitando a los lectores.
¿Por qué leer a este autor? Porque muestra ingeniosas observaciones. Porque ofrece una galería amplia de escenarios y personajes. Porque retrata los problemas del ser humano. Porque conmueve, nos provoca rechazo hacia algunas taras de la sociedad y nos produce carcajadas ciertas situaciones cómicas. Porque es fruto esmerado de un maestro del estilo. Ribeyro falleció el 4 de diciembre de 1994. Este es nuestro homenaje.